
El Plan B es una comedia que se adentra en el mundo de las citas, del amor, del matrimonio y de la familia, pero invirtiendo el orden lógico.
Después de tener que salir con chicos durante años, Zoe (Jennifer Lopez) ha decidido que no está dispuesta a seguir esperando a que aparezca su pareja perfecta. Empeñada en convertirse en madre, trama un plan y pide una cita médica, decidiendo hacerlo en solitario. Ese mismo día, Zoe se encuentra con Stan (Alex O'Loughlin), un candidato con muchas posibilidades.
Zoe protege la incipiente relación escondiendo los primeros signos de su embarazo, lo que supone una serie de divertidas escenas que Stan no sabe cómo interpretar. Cuando Zoe, nerviosa, revela la razón de su incomprensible comportamiento, Stan reflexiona sobre su inusual futuro, aunque al final decide formar parte de él. Pocas veces el amor ha visto un noviazgo en el que una noche salvaje de sexo acabe con tres en la cama: Stan, Zoe y la omnipresente almohada para embarazadas. La verdadera prueba de embarazo llega cuando ambos se dan cuenta de que no saben nada el uno del otro, a parte del caos hormonal y la preparación preparto. Con nueve meses por delante, ambos empiezan a arrepentirse. Cualquiera puede enamorarse, casarse y tener un niño, pero hacerlo al revés y a toda prisa puede ser una prueba definitiva para comprobar si están hechos el uno para el otro.
Algunas veces el destino tiene sus propios planes
Zoe tiene una vida plena, buenos amigos, un buen trabajo y una relación fantástica con su abuela, que fue quién la educó. Estando a punto de dejar la treintena, se da cuenta de que lo único que se le ha resistido es encontrar a su media naranja y puede que ésta nunca llegue. Decide cumplir su sueño de tener su propia familia y pide cita en un centro de fertilidad. Como por arte de magia, instantes después conoce a Don Perfecto.
Con la llegada de Stan, alias Don Perfecto, en la vida de Zoe da comienzo una nueva vida de amor y de preparación al parto. Él cambia sus planes de una forma que resulta muy cómica, debido a las circunstancias y a lo diferentes que son el uno del otro. "Zoe lo planifica todo", cuenta Jennifer Lopez, que da vida a Zoe. "Decide que ya es hora de tener un bebé y se pone manos a la obra. Stan, por otro lado, es un espíritu más libre. Tiene los pies en el suelo y está a gusto con el trabajo que tiene en un puesto de queso en el mercado de productos orgánicos de Nueva York. No piensa mucho en el futuro y menos todavía en atarse a nadie".
El guionista Kate Angelo sacó la idea para su primera película, tras ver a sus amigas cercanas con los típicos problemas que tienen las mujeres en la treintena. "Es innegable que existe un reloj biológico. Y en algún momento, si no has conocido a tu pareja ideal con una cierta edad, tienes que contemplar otras opciones si quieres tener una familia".
El productor Todd Black (junto a sus compañeros de Escape Artists, Steve Tisch y Jason Blumenthal) llevó el guión a Amy Baer, Presidente y Jefe Ejecutiva de CBS Films. Todd afirma que la fuerza de la historia se debe a la habilidad de Angelo para entender dónde está la parte cómica en una escena y también, a su insistencia sobre el contenido de la misma. "Estamos en 2010 y no hay reglas sobre la manera en la que una persona decide llevar su vida. Ya no tienes que casarte para tener hijos", apunta Black. "Este proyecto cuenta ese mensaje de una manera divertida y bella".
Castings: Encontrando a los actores adecuados para poner en marcha el Plan
"La historia me resulta muy real, ya que he tenido mi propia experiencia de ser madre por primera vez", revela Lopez. "Me identifiqué totalmente con todos los síntomas del embarazo, como el cansancio, el hambre voraz y los cambios hormonales".
Black recuerda cómo se dio cuenta, después de que los directores se reunieran con Lopez, de que era perfecta para Zoe. "Encarnaba de manera literal el personaje de Zoe y se hizo con el guión. Entendió el humor que envolvía al personaje que estaba a punto de convertirse en madre y el miedo de tener un nuevo amante al mismo tiempo".
La manera en la que Lopez se hizo con el guión fue primordial, además de su talento para la comedia y para interpretar momentos más dramáticos. "Jennifer puede transmitir la proporción adecuada de emoción y de comedia al mismo tiempo", comenta Black. "Es una actriz muy completa y sólida. Es fácil encontrar a un actor que tan sólo puede hacer comedia o drama, pero es raro encontrar a alguien que sea bueno en las dos facetas".
El director Alan Poul, que ha producido y dirigido exitosos trabajos en televisión como "Swingtown" y "Six Feet Under", se maravilló con la soltura de Lopez para la comedia. "Jennifer tiene un gran talento, ya que es capaz de llegar muy lejos en las escenas cómicas, a la vez que se ciñe a la realidad de su personaje". Este talento se hace patente en una escena donde Zoe no puede resistirse a devorar un plato de ternera bourguignon, utilizando como cubiertos rodajas de pan.
Cuando llegó el momento de buscar a Stan, los directores querían una cara nueva. Alguien sexy, divertido, fuerte aunque vulnerable. No iba a ser fácil encontrar a alguien que tuviera todas esas características, hasta que dieron con el actor australiano Alex O'Loughlin y supieron al instante que habían encontrado a Stan. "Nada más empezar a leer el guión al lado de Jennifer, ya se podía sentir en la habitación una química innegable", recuerda Black. "Alex llegó muy preparado. Entendió donde estaba la parte cómica y no tuvo reparo en darlo todo. Es muy emocionante descubrir a alguien nuevo. Estoy orgulloso y nervioso. Me muero de ganas por ver qué le depara su carrera. Creo que va a ser una gran estrella de cine". Para O'Loughlin ha significado mucho su primer papel como actor protagonista. "El reparto y el equipo han sido maravillosos y el material es muy bueno. Además, actuar al lado de Jennifer ha sido impresionante. Lo he pasado bomba".
Con los dos protagonistas ya elegidos, llegó el momento de elegir a los variopintos actores secundarios. "Al rodar una comedia romántica, la mayor parte de la cinta se centra en los dos protagonistas, pero para que el público lo pase bien, es importante rodearles de divertidos compañeros de reparto", anota Poul. "Cuando se vea a estos personajes en la pantalla, serán más que bien recibidos."
Uno de los personajes más memorables de la cinta es Mona, la mejor amiga de Zoe. Tal y como lo cuenta Michaela Watking, que interpreta a Mona, dice que, "ésta es una amiga descarada, directa y que dice las cosas tal como son". Es también madre y habla mucho con Zoe sobre lo que debería saber al estar en estado.
Watkins que acaba de formar parte de 'Saturday Night Live', admite que hay un momento concreto en el guión que hizo que accediera a hacer el papel. "En su primera escena juntas, Mona le dice a Zoe que es mejor que no tenga hijos y que le va a enseñar su vagina para demostrárselo. Es justo en ese momento cuando supe que quería estar dentro".
A pesar de los testimonios de Mona, Zoe sigue con su plan para concebir e incluso trata de reclutar como potencial donante de esperma a su amigo Clive, empleado de su tienda de animales, interpretado por Eric Christian Olsen. "Clive pasa del tema, ya que es muy joven y todavía tiene que llevarse a la cama a muchas mujeres", comenta Olsen.
El otro empleado de la tienda de animales de Zoe, es Daphne, interpretada por la actriz Noureen DeWulf, que acabamos de verla en Los Fantasmas de Mis Ex Novias. DeWulf describe a su personaje como algo picante.
Los amigos de Zoe son casi como de su familia, pero la persona con la que está más conectada es con su abuela Nana, que la educó desde pequeña al morir sus padres. La muerte de la madre de Zoe ha hecho que tanto Zoe como Nana se contengan en sus vidas amorosas. Las dos se han aferrado al pasado durante mucho tiempo. Linda Lavin, la consumada actriz y leyenda de la televisión, que protagonizó el personaje de Alice durante 9 años en la serie del mismo nombre, da vida a Nana. "No es frecuente encontrar un guión donde una mujer de su edad no sea un chiste o aparezca menospreciada por otra gente o por ella misma", comenta Lavin. "Me encanta este papel. Me tocó interpretar a una persona honesta, divertida y un poco seria".
Tom Bosley, otro icono de la televisión (el Sr. Cunningham de la serie "Días Felices") también sale en la película. Hace de Arthur, el amor de Nana. Su boda, después de 22 años de compromiso, es una de las escenas más divertidas de la película.
Completando los actores secundarios están Anthony Anderson ("Ley & Orden"), como el padre que conoce Stan en Central Park y que le ofrece un honesto relato sobre lo que significa tener hijos; Melissa McCarthy ("Samantha, ¿Qué?"), que hace de Carol, la líder del grupo de apoyo Madres Solteras Orgullosas que conduce cada sesión, con una veneración dramática por la belleza del proceso del parto. Maribeth Monroe es Lori, miembro del grupo de apoyo que rompe aguas ante unos horrorizados Zoe y Stan; Daneel Harris es Olivia, la ex de Stan; y el comediante Robert Klein es Dr. Harris, el médico del centro de fertilidad.
Alan Poul: Un Director con un Plan
"Cuando leí el guión, me partí de risa de principio a fin, cosa que no ocurre muy a menudo", recuerda Poul. "Aunque al final acabé llorando. Fue entonces cuando pensé que si pudiera plasmar aunque fuera un 75% de ese sentimiento en la pantalla, sería una gran película".
Poul se dio cuenta de lo que reflejaba el guión y es que la sociedad en los últimos años ha dado la vuelta al cortejo tradicional: primero llega el amor, luego el matrimonio y luego la paternidad. También estaba encantado con la idea de que Lopez interpretara a Zoe (ella ya estaba dentro del proyecto cuando él recibió el guión). Con un guión tan bueno y la actriz perfecta como protagonista, se sumó al proyecto sin dudarlo. "Alan fue un regalo del cielo", añade Black. "Es uno de los mejores directores con los que he trabajado. En la primera reunión ya nos contó la película que quería hacer y desde ese día ha seguido siendo coherente con sus ideas".
La idea era crear una comedia romántica moderna. Para ello, Poul trató de conseguir por todos los medios lo que él denomina "lo último en expresión cómica contemporánea".
Poul añade rápidamente que el guión de Angelo tiene un equilibrio adecuado de elementos de comedia clásica romántica de los que él se sirvió. Quizás el más notable, es la energía de Zoe y de Stan, que Poul compara con la del famoso dúo formado por Hepburn y Tracy, cuyas ingeniosas bromas y la electricidad que tenían delante de la cámara, crearon un género icónico. "Desde el momento en que los mundos de Zoe y Stan chocan al coincidir en ese taxi, a partir de ahí, comienza la comedia clásica romántica", explica Poul.
Aunque Poul pensaba que la relación de Zoe y Stan es increíblemente divertida, genuinamente romántica, buscó más allá en los personajes para dar mayor entretenimiento del público. "Busca el lado cómico por los cuatro costados, allí donde haya una cámara", cuenta Black. "Siempre ve más allá de los actores principales, intentando hacer que la gente sonría al ver la imagen completa".
Lopez se enorgullece de hacer sus deberes antes de cada día de rodaje. Siempre se esfuerza en tener una imagen completa de cada escena, cada pequeño detalle, para conseguir aún un toque más cómico. Poul hace de esto mismo un hábito. Juntos fueron capaces de sacar el máximo de cada escena. Lopez se lo pasó bien trabajando con el director. "Alan tenía ideas para cada escena que a mí no se me habían ocurrido y al revés", recuerda Lopez. "Trabajar juntos nos ha permitido sacar un mayor partido al guión".
Nueva York y vuelta
Aunque se decidió rodar la mayoría de El Plan B en Los Ángeles, también se rodó durante dos semanas en Nueva York. Aunque el rodaje en Nueva York, fue sólo durante un breve espacio de tiempo, Alan Poul y su equipo se cercioraron de que en esas dos semanas toda la ciudad quedara bien representada en la pantalla. Rodaron en una amplia variedad de localizaciones alrededor de la ciudad, desde la Quinta Avenida hasta Central Park, el Farmer's Market de Tribeca, Park Avenue, los edificios de color rojizo de Greenwich Village y el restaurante Gray's Papaya de la Sexta Avenida.
Rodar en Nueva York resultaba muy costoso, pero los directores no querían perder la oportunidad de grabar en la Gran Manzana. Procuraron que los sets de Los Ángeles tuvieran el típico aspecto neoyorkino. "Intentamos que fueran lo más auténticos posible para que apenas se notara el cambio en las escenas que rodáramos en Nueva York", comenta Black.
Los directores viajaron a Nueva York un par de veces durante el proceso de preparación para identificar las áreas clave que querían retratar. Allí, montaron la estrategia de como recrearían las escenas en Los Ángeles. "Se eligieron las localizaciones muy cuidadosamente", apunta Poul.
Warner Bros nos cedió un estudio para rodar exteriores, en el que construimos diferentes áreas de Manhattan según indicaba el guión. El director de producción, Alex Hammond comenta, "es único entre todos los estudios de la ciudad. Puedes realmente mirar en cualquier dirección y ver edificios que tienen el porcentaje arquitectónico justo para sentirte realmente como si estuvieses en Nueva York".
La versatilidad que ofrece el estudio de Warner Bros, se debe en gran parte al hecho de que el entorno podía controlarse por control remoto. La luz se puede manipular, el color se puede personalizar y el edificio de una calle puede reconstruirse para representar diferentes partes geográficas de la ciudad, dependiendo de la escena. El diseño creativo también fue de ayuda para lo que Poul y Hammond tenía pensado, como Hammond define, "una vista mágica de Nueva York".
Algunas localizaciones del área de Los Ángeles sirvieron también para crear partes de Nueva York, como la granja en las montañas de Santa Mónica que reproducía la granja de Stan en la región de Upstate (Nueva York) y el edificio Elks Lodge de Pasadena, que sirvió para representar el interior de la Residencia de la Tercera Edad, Shady Brook, de Nana en Queens.
Hudson Mutts y cómo la producción se vuelve loca
"Desde que Zoe conoce a Stan al principio de la película, la única referencia de cómo era su vida real antes de conocerle, se refleja en su tienda de mascotas Hudson Mutts", explica Poul.
Zoe era una exitosa ejecutiva de una destacada compañía informática antes de dejar su trabajo por otro insignificante como propietaria de su tienda de mascotas. Zoe se niega a vender perros de raza, y se dedica únicamente a la adopción de animales. La idea de comprar la tienda de mascotas le vino después de que ella comprara un cachorro lisiado y descubriera más tarde que le vendieron un cachorro de un criadero de perros. "La compra de Hudson Mutts es un punto de inflexión en su vida", recalca Lopez. "Hace que se de cuenta de que quiere tener un hijo y a alguien con quien compartir esa nueva parte positiva de su vida".
Para Hammond, el diseño de Hudson Mutts tendría que reflejar el cambio de vida de Zoe, particularmente en lo que se refiere a la combinación de colores. "El estilo de vida de Zoe no es tan sofisticado como cuando ella se encontraba en su anterior trabajo y esto tendría que trasladarse a la tienda de animales. Así que usamos colores azules, naranjas y púrpura para hacer de Hudson Mutts un lugar muy alegre". Hammond también salpicó el lugar con material de Humane Society, la protectora de animales más conocida en Estados Unidos, junto con productos orgánicos de animales para enfatizar el compromiso de Zoe y de la tienda, por la salud y el cuidado de las mascotas".
Hudson Mutts es también un lugar de reunión de moda en Greenwich Village, creándose un ambiente para divertidas interacciones entre los empleados de Zoe, Clive y Daphne. En la película, se celebra un evento de recogida de firmas, que permitió un cameo del conocido mundialmente "Entrenador de Perros", Cesar Millan.
Hudson Mutts muestra el amor que Zoe siente por los animales. Ahí entra Nuts, el perro lisiado de Zoe que está en una silla de ruedas. "El perro es lo mejor", recalca Lopez. "Aunque Nuts está lisiado, Zoe lo trata como si fuera normal. Es dura con él, pero lo quiere mucho. Está siempre pendiente".
Es definitivamente una tierna relación entre amo y perro, aunque también tiene momentos de toma y daca. La escena del baño cuando Zoe se entera de que está embarazada, viene después de una pelea con Nuts, en un tira y afloja por su test de embarazo, que el perro ha decidido usarlo como su nuevo juguete mordedor".
Trabajamos con tres Boston Terriers llamados Nip, Tuck y Nubbins, para dar vida a Nuts. "Para entrenar a los perros de cara a que hicieran todo lo que tenían que hacer, los perros debían de estar completamente sanos", nos cuenta Poul. Los perros fueron entrenados durante varias semanas por el entrenador April Macklin de Una Pareja de Tres.
Aunque Nuts sólo parece que es un perro minusválido, el director vio la oportunidad de mandar un mensaje sobre los criaderos de perros a través de la pantalla. El mensaje es serio pero como Poul apunta, "Nuts nos aporta un montón de humor. ¡Tiene un gran papel y es uno de los personajes con los que divertirse!".

Ahora que el mundo sabe que el multimillonario industrial Tony Stark (Robert Downey Jr.) es Iron Man, Tony quiere poner de relieve los beneficios del traje de Iron Man relanzando la extravagante idea de su difunto padre de la Expo Stark, una exposición de las innovaciones humanitarias basadas en sus tecnologías. Mientras el gobierno de Estados Unidos insiste para que Tony entregue las revolucionaria arma a los militares, Ivan Vanko (Mickey Rourke), una misteriosa figura del pasado de la familia Stark, se pone en marcha para destruir aTony revelando su propia y devastadora arma basada en la tecnología de Stark.
Abrumado en todos los frentes, y enfrentándose a la vez a sus propios demonios personales, Tony tiene que convocar a sus aliados (antiguos y nuevos) para que le ayuden a luchar contra la coalición de fuerzas que amenazan con destruirle a él y a toda la humanidad.
En "Iron Man 2", a Downey le acompaña un reparto cuajado de estrellas entre héroes y villanos, entre los que se encuentran Gwyneth Paltrow, Don Cheadle, Scarlett Johansson, Sam Rockwell, Mickey Rourke y Samuel L. Jackson como Nick Furia.
Un verdadero original
Uno de los personajes originales de Marvel Comics, Iron Man ha venido disfrutando de una larga y próspera carrera ya desde la primera aparición del personaje en el cómic de Marvel Tales of Suspense en abril de 1963. El alter ego de Iron Man, Tony Stark, se convirtió de la noche a la mañana en un éxito cinematográfico el 2 de mayo de 2008, cuando la película recaudó más de 98,6 millones de dólares el fin de semana de su estreno, llegando finalmente a recaudar más de 572 millones de dólares en todo el mundo. Los fans y los críticos de todas las edades se enamoraron del superhéroe rojo y dorado. La película recibió muchos premios y distinciones, incluyendo dos nominaciones al Óscar, y desde entonces "Iron Man" ha pasado a formar parte de la cultura popular mayoritaria. "Siempre buscamos ser fieles a los personajes tal y como aparecen escritos en los cómics, pero a veces tampoco nos da miedo arriesgarnos con nuestros personajes", observa Kevin Feige, presidente de Marvel Studios y productor de "Iron Man 2". "Creemos que nuestras historias y nuestros personajes son tan fuertes que podemos arriesgarnos. Era un riesgo tomar a un playboy multimillonario y ponerle un traje de hierro y hacer que volara y que salvara al mundo. Ésa no era una historia común en 1962, ni es una historia común hoy. Eran factores que sabíamos que tendríamos que superar, y no podemos sentirnos más orgullosos de la respuesta que tuvieron los fans ante el personaje y la película de Iron Man". "Lo que me impulsó a crear un personaje como 'Iron Man' fue que yo quería ver algo diferente del superhéroe habitual", explica el productor ejecutivo Stan Lee. "El personaje de Tony Stark es muy triunfador, muy glamoroso y muy viril, y sin embargo tiene una faceta muy vulnerable. Cuando empezamos a publicar los cómics de Iron Man, recibimos más cartas de fans femeninos que con ningún otro cómic de los que habíamos creado. En aquella época, pienso que las mujeres que leyeron el cómic sintieron por Tony Stark los mismos sentimientos que las mujeres que vieron la película y a quienes les encantó Robert Downey Jr. y la vulnerabilidad que le aportó al personaje. Gentes de todas las edades se identifican con el lado humano de este personaje". "El mayor cumplido que recibimos de alguna gente cuando salió la película fue: 'Normalmente, no me gustan las películas basadas en cómics, pero me ha gustado 'Iron Man'", dice Feige. "No creo en personajes de clase 'A', 'B' o 'C', depende de nosotros convertir a todos los personajes de Marvel en sagas cinematográficas de éxito, porque en el mundo de los cómics ya gozaban de ese estatus. Nos emocionó el éxito de 'Iron Man' y el hecho de que hubiéramos sido capaces de presentar al personaje de manera tal que era tan interesante y atractivo fuera de su traje como lo era cuando llevaba puesta la armadura. Esto es un gran mérito de Robert Downey Jr. y del director Jon Favreau, quienes fueron capaces de crear un personaje que era una personalidad cinematográfica icónica ya desde el principio de la película".
El inusitado éxito de crítica y público en todo el mundo incluso pilló por sorpresa al director Jon Favreau y al sobresaliente reparto. "Creo que la primera sensación que tuvimos de que teníamos algo especial fue cuando hicimos la gira internacional de promoción y tanto las impresiones como las críticas de la película fueron extremadamente positivas", recuerda Favreau. "Pero realmente no nos dimos cuenta del todo hasta que fuimos por los cines el fin de semana de su estreno y vimos lo bien que reaccionaba el público ante la película. Fue conmovedor y sumamente gratificante ver cómo Robert contradecía los pronósticos y cómo, gracias al éxito de la película, volvía a ser aún más grande y mejor de lo que era antes. Esa es la historia de éxito que importa, y tenía un extraño paralelismo con la de Tony Stark. A veces, cuando el arte imita a la vida, se consiguen esos pequeños milagros". "La razón por la que decidí hacer la primera película fue porque siempre había querido trabajar con Robert y además me encanta Jon Favreau," dice Gwyneth Paltrow. "La gente al principio me decía que para qué quería salir en una película de cómics, pero pensé que parecía algo muy natural y que era una experiencia genial y algo muy divertido. Me quedé impresionada por cómo resultó, pero me dejó un poco perpleja lo grande que llegó a ser la película. Normalmente, no hago grandes superproducciones de acción, así que fue emocionante la forma en la que respondieron los fans de todo el mundo". "Uno se siente muy bien cuando habla con la gente por la calle y te dicen: 'Iron Man es mi superhéroe favorito porque parece una persona de verdad", concluye el productor ejecutivo Louis D'Esposito. "La película tenía unos personajes geniales y una estupenda historia de redención, y aunque hay un montón de acción y emoción, parecía como si la parte del superhéroe fuera secundaria, lo que realmente hizo que la película llegase hasta un público mucho más amplio".
Y ello se debía en gran parte al delicado equilibrio logrado por la película, según afirma el protagonista del film, Robert Downey Jr. "Creo que fue el tono de 'Iron Man' lo que convirtió en un gran éxito a la película. Dio la sensación de que nos habíamos tomado el tema principal realmente en serio, pero sin tomarnos demasiado en serio a nosotros mismos. Recuerdo que incluso cuando estaba haciendo las pruebas para la película sabía que era muy importante para mí ser capaz de mostrar el aspecto estoico y ardiente de Tony Stark, y capaz de acertar también con el humor".
Preparando la secuela
Con el éxito mundial de "Iron Man" en taquilla, el director Favreau se enfrentó al inevitable desafío de continuar la idolatrada película con la segunda entrega de la saga. "Cuando estábamos rodando la primera película no planeábamos hacer una secuela, pero también éramos conscientes de que, si las cosas iban bien, habría una. Así que pensamos cuál sería la gran película y hasta dónde queríamos llegar en cuanto a la historia", observa Favreau. "El desafío de desarrollar 'Iron Man 2' estribaba en cómo seguir siendo fieles a lo que le gustó al público en la primera película, subiendo al mismo tiempo el listón en todos los aspectos, un equilibrio interesante pero a veces difícil de conseguir. Si se hace algo demasiado complicado, la secuela se vuelve sobrecargada y pierde su toque de ligereza. Pero si no se hace algo más que la primera vez, parecerá simplemente más de lo mismo, así que hacer una secuela tiene sus claroscuros". "Lo estupendo de volver a contar con Jon Favreau a la cabeza es que tenemos una relación fantástica, pues ya llevamos juntos más de cuatro años pensando y hablando acerca del mundo de Iron Man", dice Feige. "Hemos desarrollado una especie de taquigrafía, así que la mayor parte del tiempo cada uno sabe lo que está pensando el otro. Jon hizo un trabajo asombroso en la primera película, y realmente seguimos sus indicaciones en cuanto al tono, la textura y el humor. Cuando se ve a Tony Stark y su interacción como Iron Man, no es el típico superhéroe chulito. Es alguien que por una parte tiene ingenio y cinismo, y por otra parte tiene un extremado optimismo. El personaje realmente es lo que es gracias a dos personas, Jon Favreau y Robert Downey". "Una de las cosas estupendas surgidas del éxito de la primera película fue que habíamos marcado un tono que era claramente fresco y genial, así que al preparar la secuela pensamos: '¿Cómo mantenemos ese tono?'", observa el coproductor Jeremy Latcham. "El tomo es lo que hace al público sentir que está viendo una película de Iron Man. Es muy divertido, es ingenioso, pero no es sentencioso, ni tampoco es demasiado de tebeo o excesivamente político. Así que uno de nuestros grandes objetivos al desarrollar la historia y los personajes era cerciorarnos de que manteníamos el tono que establecimos en la primera película". "Una vez que se ha establecido el tono y la caracterización y que a la gente le ha encantado el personaje, eso te proporciona mucha libertad para meterte a continuación en cualquier historia que quieras contar", apunta Feige. "Muy a menudo nuestras historias favoritas de los cómics son algunas que no se pueden hacer como la historia original, porque suceden después de 200 ó 300 números de la serie. Pero con una secuela, uno puede realmente despreocuparse, porque uno ya sabe lo que realmente funcionó en la primera película y puede subir el listón en esos aspectos. Tener esa clase de oportunidad es una de las grandes alegrías de hacer películas".
Para Favreau y los realizadores, el desarrollo de la historia de "Iron Man 2" comenzó mucho antes de que se escribiera la primera página del guión. "El proceso de escribir 'Iron Man 2' fue único y comenzó antes de que contásemos con ningún guionista", comenta Favreau. "Ése es generalmente el caso con este tipo de películas, porque lo que sucede es que Robert Downey, Kevin Feige, Jeremy Latcham y los demás nos sentamos a hablar de cosas como de lo que realmente nos interesa, de hacia dónde deben ir los personajes, en dónde debe comenzar la siguiente parte de nuestro viaje, de cuál debe ser la gama de Tony Stark, etc. Así que se empieza a bosquejar una historia básica y a desmenuzarla en escenas y partes para el plató. Entonces, una vez que se ha llegado a ese punto, puede comenzar el auténtico proceso de escritura del guión".
Para "Iron Man 2" los realizadores eligieron a Justin Theroux (declarado fan de toda la vida del superhéroe) para que escribiera el guión. Theroux había escrito recientemente (junto con Ben Stiller) el guión de la exitosa comedia "Tropic Thunder", la cual le valió a Downey una nominación al Óscar al mejor actor de reparto. "Lo que me atrajo en primer lugar y sobretodo del proyecto fue la oportunidad de volver a trabajar con Robert Downey Jr.", admite Theroux. "También ayudó el hecho de que yo era un gran fan de los cómics, y hasta tenía un muñeco de Iron Man que tenía un trajecito de elastano y pequeños transmisores y receptores en el centro que se podían manipular. Iron Man es un superhéroe que parece que podría existir algún día. No es muy rebuscado, parece posible que se pueda crear una armadura capaz de volar. Eso es lo que me atrajo de él ya desde una edad muy temprana". "Al escribir para Robert, pienso en ello como si estuviera escribiendo para James Brown", dice Theroux. "James Brown era un genio musical en el sentido de que sabía lo que una canción necesitaba para funcionar, y a Robert le pasa lo mismo cuando se trata de escribir escenas. Tiene una forma muy orgánica de enfocar a los personajes, y aunque conozco bien su voz, nunca intento poner en su boca palabras que no le pertenezcan. Sabe distinguir perfectamente cuándo hay el más leve indicio de una nota equivocada en el guión, y es la primera persona en pararse y decir: 'Tenemos que afinar esto un poco más'".
Downey presionó para que Theroux escribiera el guión de "Iron Man 2" debido sobre todo a su experiencia en "Tropic Thunder". "Lo primero que hay que decir de Theroux es que es un artista y un hombre del Renacimiento. En 'Tropic Thunder', para cuando estábamos rodando el tercer acto yo ya sabía que todo lo que había planeado al principio de la película había dado sus frutos. Además, me gusta su voz como escritor, su sentido del humor y el enfoque que le da a los temas, es muy fluido y sencillamente supe que era nuestro hombre, y por suerte todos los demás estuvieron de acuerdo".
Al desarrollar la trama de"Iron Man 2", los realizadores tuvieron que decidir cuáles elementos y personajes extraer de entre los más de 600 números de Iron Man publicados por Marvel en los últimos 42 años. Para Favreau, tener la oportunidad de elegir lo que quisiera de entre la vasta cantidad de material original era algo no exento de riesgos. "Cuando hay muchos personajes en una película, tiende a volverse complicada, y creo que muchas secuelas fracasan porque crean demasiadas capas de complejidad, tanto en los personajes como en la trama", dice Jon Favreau. "No soy muy bueno para las tramas, porque no se me dan bien las historias retorcidas, con giros y embrollos. Soy más bien un escritor de argumentos, y yo creía que era un sinónimo de tramas, pero es en realidad un elemento diferente de la realización de películas". El director continúa: "El argumento tiene más que ver con la gama de emociones de los personajes: en dónde empiezan y terminan, a qué desafíos se enfrentan, y cómo cambian. La progresión de esa auto-transformación por lo general tiene que ver con un momento de lucidez en el que uno se da cuenta de que hay que llevar a cabo un cambio y se compromete a ello. Inevitablemente, dado que somos humanos, podemos tener tropiezos y apartarnos de nuestro camino ante la adversidad, lo que tiende a hacernos volver a nuestra antigua forma de ser. En el caso de Tony Stark, tenemos a una persona que se enfrenta a desafíos parecidos pero diferentes a los de la primera vez. En 'Iron Man', Tony probablemente tenía que haberse frenado un poco, pero se sentía inspirado por los descubrimientos que realizó al escapar de su cautiverio en la cueva y las revelaciones que tuvo acerca de cuál era su lugar en el mundo". "Cuando se tiene a un protagonista tan rico como Tony Stark, uno realmente quiere explorar las aflicciones y tribulaciones de su vida", añade Feige. "Le ofrecimos una sorpresa al público al final de la primera película, al descubrirse Tony ante la gente de una forma en la que ningún superhéroe lo había hecho antes. Eso establece inmediatamente la tensión y el conflicto de esta película, y era eso lo que queríamos seguir explorando. No queríamos eludir el hecho de que Tony Stark es Iron Man. En toda la serie de los cómics, la gente sabe quién es Tony, y no queríamos vernos constreñidos por la idea de una identidad secreta. Así que, al descubrir a Tony al final de la primera película, abrimos el camino para ir adónde quisiéramos". "Una de las enormes ventajas con las que contamos son los montones y montones de cómics de Marvel con algunas de las mejores historias jamás contadas", dice el coproductor Latcham. "Durante el desarrollo del guión de la primera película, había muchas escenas, personajes y disfraces que eran nuestros favoritos personales, pero dijimos: 'Vamos a dejarlos para la próxima vez', porque nos pareció que era meter muchas cosas además de todo lo que teníamos que dejar sentado para aclimatar al público. Todos esos elementos que dejamos a un lado la primera vez estaban ahora a nuestra disposición, y Justin realizó un gran trabajo al incorporarlos al guión sin renunciar al tono que habíamos establecido y que queríamos mantener".
Uno de los desafíos a los que Theroux tuvo que enfrentarse en las fases iniciales del proceso de escritura del guión fue encontrar un punto de partida para el complejo personaje de Tony Stark. "Lo que hace única a esta secuela es que (en la primera película) dejamos a Tony en tiempo real", dice Theroux. "Ha salido del armario como superhéroe, así que, ya desde el principio, supimos que tratar ese tema iba a ser el primer nudo que tendríamos que deshacer. ¿Cómo enfocar a un tipo que tiene una vida personal (así como una vida de famoso) y crear un mundo a su alrededor? Así que creamos sucesos, lugares y noticiarios para de alguna forma ofrecer un resumen de lo que había estado haciendo desde el final de la primera película y de cómo había reaccionado la gente ante él". Continúa Theroux: "También teníamos que perfilar qué hacer cuando un ciudadano particular, incluso uno realmente rico y poderoso, aparece con algo que es capaz de alterar el equilibrio de poder, no ya a nivel nacional, sino internacional. Al principio pensamos que iba a ser difícil de resolver, pero en realidad nos proporcionó una plataforma más grande y un espacio mayor para el personaje, y le volvió más interesante y atractivo. Tony tiene que encontrar el equilibrio entre famoso y héroe, y asumir lo que ocurre cuando uno le dice al mundo: 'Yo soy Iron Man'. ¿Qué le acarrea esa declaración y qué problemas presenta?"
Para los realizadores, la respuesta a esas preguntas resultó ser un terreno fértil para el desarrollo de "Iron Man 2". "Tras hablar de las múltiples alternativas diferentes que podíamos escoger, decidimos hacer que la segunda película empezara seis meses después de la infausta conferencia de prensa de Tony", explica Favreau. "En ese período de tiempo, Tony ha sido objeto de mucha publicidad y ha estado intentando averiguar qué hacer con Industrias Stark puesto que ya no fabrican armas. Si ya era el hombre más famoso de EEUU después la primera película, es ciertamente el hombre más famoso del mundo en la segunda".
El abrumador éxito de "Iron Man" también catapultó de nuevo a su protagonista, Robert Downey Jr., a la categoría de estrella internacional. "Creo que la gente que no sabía quién era 'Iron Man' estaban intrigadas por el hecho de que Robert Downey fuera a interpretar al personaje", dice Favreau. "Es un actor con un talento increíble, y creo que la gente esperaba que hiciera el proyecto adecuado. Era una de esas situaciones en las que el material y el actor se compaginan bien, y probablemente mi mayor contribución personal a 'Iron Man' haya sido identificar esa conexión y lograr que sucediera. Robert realmente se entregó y despejó cualquier duda acerca de sus propósitos de ser una estrella de cine y uno de los principales actores de Hollywood".
Para Downey, que después de "Iron Man" llevó a cabo sendas y premiadas interpretaciones en los éxitos de taquilla "Tropic Thunder" y "Sherlock Holmes", la oportunidad de continuar interpretando a al excéntrico y multimillonario industrial Tony Stark era algo que realmente le complacía. "Desde el final de la primera película, el público en general ha llegado a querer a Tony Stark porque ha conseguido que el mundo sea un lugar muy pacífico y estable, pero el gobierno se siente amenazado por él porque en realidad no responde ante nadie", explica Favreau. "Hasta ahora la cosa ha ido bien, pero supone un gran motivo de preocupación tener una poderosa armadura capaz de destruir de forma masiva en manos de un ciudadano particular al que no consideran un tipo muy estable". El director continúa: "Sentimos que teníamos la oportunidad de mostrar a Tony Stark como a alguien que era capaz de seducir no sólo a los Estados Unidos, sino a gente de todo el mundo, y que podía ser una fuerza unificadora".
Downey traza la evolución de la vida de Tony Stark desde el final de la primera película hasta el principio de "Iron Man 2". "En la primera película, Tony estaba en una especie de sub-mundo, era alguien que necesitaba ser puesto a prueba. Para cuando empieza 'Iron Man 2' uno está viendo esencialmente la personalidad de Tony, y él muestra esa personalidad a todos y cada uno de quienes le rodean porque quiere que sepan que nada ha cambiado. Pero han cambiado muchas cosas, y él está realmente en una situación desesperada. El viaje del héroe es realmente lo que no le dice a la gente, y no lo que hace con la armadura o sin ella. Y eso se extiende a su propia inseguridad personal al no ser realmente capaz de compartirlo con Pepper". El actor continúa: "En el ínterin, Tony se ha dado cuenta de que su batería está a punto de agotarse, así que ha pasado mucho tiempo intentando descubrir una fuente de energía renovable. También terminamos la primera película con una leve sensación de incomodad entre Tony y los militares, aunque le apoyen cuando él llega y hace algo bien. Estoy seguro de que Rhodey ha tenido mucho que ver en eso, y creo que también ha habido una tensión en aumento entre Rhodey y él".
Mantener estable a Tony así como ser la voz de la razón y la estabilidad en Industrias Stark es la misión de su fiel e indispensable ayudante personal, Virginia "Pepper" Potts. Alguien que nunca volvería la espalda a su jefe ante la adversidad, Pepper ve recompensados sus leales servicios a Industrias Stark al ser ascendida a directora general de Industrias Stark. De nuevo en ese papel está la oscarizada Gwyneth Paltrow. "Cuando empieza la película, Pepper y Tony siguen teniendo más o menos la misma onda y la misma dinámica", dice Paltrow. "Siguen haciéndose bromas y teniendo buena química, pero él sigue siendo su jefe. A medida que la película avanza, a Pepper se le van dando más responsabilidades y es ascendida al puesto de directora general de Industrias Stark, así que es bonito verla crecer en ese sentido. Creo que su nuevo puesto le va realmente bien porque ha estado llevando el día a día de la empresa durante mucho tiempo. Es una buena chica y una persona muy centrada, y ésa es la razón de que sea capaz de arreglárselas con todas las pullas que Tony le lanza constantemente".
"En un momento de clarividencia y brillantez, Tony asciende a Pepper a directora general de Industrias Stark y le concede la gestión y dirección total de la empresa", observa el productor ejecutivo D'Esposito. "Ése es un gran paso para Tony y para ella. Pero después de que ella haya tomado posesión de su nuevo puesto, empieza a aumentar la distancia entre ellos. Él está metido en su taller diseñando nuevos trajes, enfrentándose a todos los conflictos de la película mientras ella está en el despacho intentando dirigir la empresa. No es una transición fácil porque de repente es responsable de toda la empresa, y la forma en la que Tony lleva sus negocios tiene un impacto aún mayor sobre ella". "La relación entre Tony y Pepper podía haber sido muchas cosas y lo que termina siendo es tan rica, tan emocional y tan atractiva que uno realmente desea verlos juntos, pero aún no han sido capaces de juntarse", añade el productor Feige. "La dinámica cargada entre ellos funciona, y así queríamos que continuara. Al final de la primera película, Tony empieza a referirse a la noche en la que casi se besaron y Pepper dice: 'Ah sí, la noche en la que no me trajiste mi bebida y me dejaste allí plantada… mejor que no hablemos de ello'. Siguen sin hablar de ello seis meses después, pero eso ha influido en las interacciones entre los dos".
Otra cara familiar en la saga de Iron Man es el buen amigo de Tony, el teniente coronel James "Rhodey" Rhodes. Aunque el dúo ha gozado siempre de una relación muy simbiótica, la nueva dirección de Industrias Stark y la negativa de Tony a entregar su traje de Iron Man a los militares han puesto tensión en su relación. "Tony ya no fabrica armas, así que el papel de Rhodey como enlace entre Industrias Stark y el ejército de EEUU ya no existe", explica Feige. "Su relación se resiente cada vez más por las acciones de Tony. Rhodey es un amigo muy leal pero, al mismo tiempo, no va a permitir que le pongan en una mala posición entre el gobierno y Tony. También es una de las pocas personas además de Pepper que le dice a Tony la verdad y le disuade de algunas de sus acciones más excéntricas". El productor continúa: "Por primera vez se ven mutuamente en un entorno muy público, y hay cosas que Tony piensa que están bien y que Rhodey sencillamente no puede soportar. Tony no puede ascender hasta donde quiere sin ayuda de Rhodey y, por extensión, Rhodey tiene la oportunidad de convertirse en un héroe mayor de lo que nunca imaginó que podría ser".
Interpretando el papel del teniente coronel James "Rhodey" Rhodes en "Iron Man 2" está el actor nominado al Óscar Don Cheadle, que es fan de toda la vida de los cómics de Marvel. "Cuando era pequeño, me encantaban los cómics de Marvel, y me enganché a los X-Men y a Iron Man", dice Cheadle. "Me encantaban esos personajes porque eran siempre una gente muy falible que se abrían camino en cualquier misión en concreto que les tocase en ese momento. Para mí era realmente muy interesante contar con unos personajes diseñados así, y que no eran sólo en blanco y negro". El actor continúa: "En esta película, Rhodey asume más la posesión, no sólo de los trajes de Tony, sino de las responsabilidades y deberes de alguien con esa clase de poder. Tony es una especie de playboy y a veces no se toma las cosas demasiado en serio, y lo esencial de las quejas de Rhodey es: 'Tienes una tecnología increíble, ¿y qué es lo que estás haciendo con ella?'" "Don Cheadle es un tipo muy inteligente y con mucho talento, que hacía muchas preguntas inteligentes y difíciles, y ése es mi tipo favorito de actor", dice Favreau. "No es alguien que cuestione las cosas simplemente por hacer preguntas. En realidad tiene siempre un punto de vista y siente curiosidad por las cosas, y siempre que Don sentía curiosidad por algo resultaba ser porque había un punto en la escena que no había sido pensado totalmente a conciencia". "Don tiene una gran química natural con Robert, y puede marchar codo con codo junto a él en la forma que necesita su personaje en la película", añade el coproductor Latcham. "Cuando estuvimos en julio en la ComicCon, fue una auténtica satisfacción ver cómo los fans le daban la bienvenida a Don a esta saga". Dice Downey: "Don es demasiado avanzado como actor y como persona para llegar y partir simplemente de lo que otro ha hecho. Decidió ser fiel al personaje y a la seriedad de la historia, lo cual es señal de una gran disciplina ya que es un actor con un gran encanto natural. Aunque por supuesto tiene, como ya se verá, grandes frases en la película".
Al ser ascendida Pepper Potts a directora general de Industrias Stark, hay que encontrarle un sustituto. Y ahí aparece Natalie Rushman, una nueva y sexy empleada de Industrias Stark a la que Tony nombra inmediatamente su nuevo asistente personal cuando ella se tropieza con él durante una sesión de entrenamiento con Happy Hogan. "Una vez que Pepper ha sido ascendida a directora general, Tony necesita un nuevo ayudante y alguien que le gestione sus tareas cotidianas", explica Feige. "Natalie es una asistente jurídica que entra en la habitación con unos papeles para que los firme Pepper. Llama claramente la atención de Tony, y éste básicamente la contrata ahí mismo. La siguiente vez que la vemos, está trabajando como ayudante personal suya en Mónaco. Pero las cosas no son lo que parecen y ella está allí por una razón concreta, que posteriormente descubriremos que tiene que ver con su alter ego de Viuda Negra".
Interpretando tanto el personaje de Natalie como enfundándose más tarde el sexy traje de licra de la Viuda Negra está Scarlett Johansson. "Cuando salió 'Iron Man', mi madre la vio y le encantó", dice Scarlett Johansson. "Yo pensé: 'Caramba, mi madre no sabe nada de cómics, y si la película cubre un arco demográfico tan grande, debe ser realmente buena'. Fui a ver la película y aluciné con la historia y lo encantadora que era. La acción era genial, pero también era romántica, inteligente e ingeniosa. Era sencillamente una gran película. Así que cuando me dijeron que a lo mejor había un papel en la segunda parte, yo estaba por la labor y decidida a estar en la película". "Hay un mundo entero que Marvel está impaciente por explorar, que es el de la inminente 'Los Vengadores', así queríamos dejar eso establecido y cerciorarnos de que sintonizábamos de verdad con esos personajes", dice el guionista Theroux. "Con el personaje de Natalie alias Viuda Negra necesitábamos a alguien que pudiera acceder a la vida de Tony y ser un topo desde el interior. No podíamos hacer que Nick Furia apareciese en el comedor y dijese: 'Hola, estoy otra vez en la historia'. Necesitábamos tener algo mejor planeado y alguien que pudiera suministrarle información a Tony o darle cosas que le pudieran ayudar en su siguiente misión para encontrarse a sí mismo. La Viuda Negra es un personaje que va a apreciar toda mujer con sangre en las venas, y Scarlett era la persona perfecta para interpretar ese papel". "Este personaje podía haber sido el de la intrigante que llega e intenta romper los cimientos del mundo de Tony, pero tiene una motivación concreta, lo que le añade un poco de chispa a la relación entre los personajes", dice Johansson. "Sabe algo sobre Tony que Pepper no sabe, y eso en sí mismo aporta una cierta dinámica que va más allá de la mera química y tensión sexual". "Es estupendo contar con otro personaje femenino en la película, porque le añade muchas capas en cuanto a la relación entre Tony y Pepper", observa Paltrow. "Siempre hay algo que se interpone y les impide unirse de manera romántica, y Natalie es un joven bombón que llama inmediatamente la atención de Tony y saca a Pepper de sus casillas. Hace que sea muy divertido interpretarla, y somos muy afortunados por tener a Scarlett en la película, porque es realmente una gran actriz". "Al principio hubo una cierta resistencia entre los fans masculinos a que Scarlett interpretara el papel porque nunca había hecho una película de acción, pero lo que más me atrajo a la hora de incluir a Scarlett en el reparto fue su dedicación y su inteligencia", dice Favreau. "Creo que en una película como esta hace falta mucha gente inteligente porque todo es incierto y hay demasiadas cosas que cambian, así que hace falta alguien que sea como un guía de su personaje". Continúa el director: "Scarlett me aseguró que trabajaría todo lo que hiciera falta para hacer todas las escenas peligrosas y de trabajo físico de la película. Fiel a su palabra, se dedicó a ello en cuerpo y alma cuando hubo que pasar incontables horas preparándose para todo el trabajo físico y luciendo su mejor palmito con el traje de Viuda Negra".
Para Johansson, ver por primera vez el traje de Viuda Negra fue a la vez intimidante y muy estimulante. "Sabía que iban a ser una especie de mallas sexy porque había investigado el personaje en los cómics", dice. "Nunca me había puesto algo así, así que pasé un rato de alucine que duró medio día, pero entonces me dije: 'Vale, ya es hora de apechugar', y entonces me concentré en ponerme en forma para llevar el traje y realizar las acciones físicas de manera que me quedase bien".
En la preproducción, Johansson llevo a cabo un riguroso programa de entrenamiento bajo la supervisión del coordinador de los especialistas, Tommy Harper. "Scarlett realizó una asombrosa cantidad de entrenamientos preparándose para esta película", dice Harper. "Nunca había hecho nada que se pareciese ni remotamente a lo que se necesitaba aquí, así que básicamente empezamos desde cero. Sí que hicimos sprints contra el viento, y estiramientos y patadas, y puso el corazón en ello desde el primer día. He trabajado con grandes actrices que han realizado grandes esfuerzos, pero el tiempo y la dedicación que Scarlett le consagró durante la preproducción fueron de primera categoría". "La Viuda Negra es una experta en el combate cuerpo a cuerpo, domina diversas artes marciales y tiene una formación gimnástica y de baile, así que combina todos esos aspectos para forma una demoledora máquina de guerra", observa Johansson. "Así que me dediqué a echarle horas, haciendo repeticiones y entrenamientos con el equipo de especialistas hasta que me sentí segura de poder ejecutar cada movimiento en concreto".
Uno de los nuevos adversarios de Tony Stark en "Iron Man 2" es un misterioso ruso experto en tecnología llamado Ivan Vanko, alias Whiplash. Para los realizadores, era importante que el personaje estuviera basado en la realidad. "No queríamos ponernos demasiado místicos con este personaje, porque hay cosas que se pueden hacer en los cómics y que no pueden necesariamente hacerse en película", dice D'Esposito. "Uno no quiere hacer a sus villanos tan poderosos que parezcan inverosímiles, así que repasamos todo el catálogo del material de base y nos dijimos: '¿Qué personaje tendría la presencia cinematográfica más dinámica?' Nos decidimos por Whiplash, un personaje que podía ser actualizado y basarse en la tecnología, concretamente en la tecnología de Tony. Así que en realidad es un gran cumplido el que Tony diga: 'Yo soy Iron Man', y entonces hacer que otro personaje diga: 'Bueno, yo también tengo eso, y debería ser Iron Man'".
A la hora de elegir actor para el personaje, los realizadores se decidieron por Mickey Rourke, quien acababa de recibir una nominación al Óscar por su interpretación en "El luchador", y que era alguien familiarizado con la cultura rusa. "En la película, el personaje de Ivan representa una cara oscura del pasado de Tony", dice Favreau. "Había algo genial y retro en contar con un villano ruso, y Mickey Rourke había pasado algún tiempo allí y estaba intrigado por la idea". "Ivan Vanko es una figura oscura, tatuada y peligrosa que era realmente perfecta para la sensibilidad de Mickey", añade D'Esposito. "También parece que los criminales procedentes de Rusia son más duros que los criminales, más blandos, de Estados Unidos, lo que también le añadía un matiz de ferocidad al personaje".
Para Rourke, prepararse para el tema también incluía un viaje a Rusia. "Bueno, el personaje es ruso, así que fui a Rusia y pasé un tiempo allí", admite Rourke. "Pasé un tiempo en una prisión para poder entender cómo funciona todo el sistema clandestino. También estudié el arte de los tatuajes carcelarios, y añadimos escenas de Ivan en su celda en las que se ven los tatuajes cubriendo todo su cuerpo y se explica que cada uno tiene su significado en concreto, lo que proporciona una buena información sobre el personaje". Continúa el actor: "Era bastante difícil aprender a hablar ruso porque el idioma es muy difícil para un angloparlante. Trabajé con mi monitor de dialecto tres horas al día, seis días a la semana, sólo para aprender a decir una frase del diálogo en ruso".

Inspirada en la clásica película de Universal que encabezó un legado de terror, EL HOMBRE LOBO es la historia de los legendarios orígenes de una maldición y del hombre que la padece. Benicio del Toro es Lawrence Talbot, un noble que vuelve a la casa familiar al desaparecer su hermano. Después de reencontrarse con su padre, del que se había distanciado (Anthony Hopkins), Talbot sale en busca de su hermano y descubre el horrendo destino que le espera.
La infancia de Lawrence Talbot acabó la noche que falleció su madre. Después de dejar el adormecido pueblecito victoriano de Blackmoor, tardó años en recuperarse y en borrar ciertos recuerdos. La prometida de su hermano, Gwen Conliffe, encarnada por Emily Blunt, le encuentra y le pide que busque a su desaparecido amor, y Talbot decide regresar a casa. Se entera de que alguien o algo brutalmente salvaje y con una insaciable sed de sangre ha matado a varios habitantes del pueblo y que un suspicaz inspector de Scotland Yard llamado Alberline (Hugo Weaving) ha venido a investigar los crímenes.
Cuando Talbot empieza a reunir las piezas del sangriento rompecabezas, descubre que existe una antigua maldición que convierte a los hombres en lobos con la luna llena. Talbot no tiene más remedio que destruir a la terrible criatura que habita en los bosques alrededor de Blackmoor si quiere acabar con la matanza y proteger a la mujer de la que se ha enamorado. Sin embargo, la terrible criatura le muerde y un hombre bueno con un pasado torturado descubrirá un lado de su persona que ni siquiera podía imaginar.
"Incluso un hombre con el corazón puro y que reza cada noche puede convertirse en hombre lobo cuando florece el matalobos y brilla la luna de otoño"
- Leyenda gitana
En los años 30 y 40, Universal Pictures estrenó una serie de películas de terror que crearon un nuevo tipo de entretenimiento cinematográfico: las películas de monstruos. Al transformarse en personajes como Drácula, Frankenstein, la momia y el hombre invisible, legendarios actores de la talla de Bela Lugosi, Boris Karloff y Claude Rains llevaron al celuloide pesadillas que antes sólo estaban al alcance de la imaginación de los lectores.
Posiblemente la criatura más fascinante fuera la que encarnó Lon Chaney Jr en 1941. Un hombre solitario, obligado a entregarse a la fuerza más básica de su ser, provocó escalofríos a los espectadores mientras le veían transformarse en algo que en nada se parecía a un ser humano. Con la luna llena, daba rienda suelta a una rabia surgida del lado más oscuro de su psique. Parte hombre y parte demonio, maldito para la eternidad.
El lobo vuelve a aullar: Insuflar nueva vida a un clásico
Se le ha dado un sinfín de nombres en numerosas culturas durante miles de años. La mítica criatura conocida bajo el nombre de licántropo ha fascinado al mundo; un ser humano con la extraña habilidad de transformarse en lobo las noches de luna llena. Desde los mitos de los antiguos griegos hasta las crónicas de Gervasio de Tilbury, escritas en 1212 en la enciclopédica "Otia Imperialia", las historias de terror acerca de hombres lobo han dominado las culturas de este mundo durante siglos.
Pero la criatura no saltó a la gran pantalla hasta hace siete décadas, exactamente en 1935, cuando Universal estrenó El lobo humano, del director Stuart Walker. Sin embargo, fue la clásica El hombre lobo, de 1941, la que estableció con firmeza el mito del licántropo en el mundo del cine. La película creó un personaje emblemático a través de la trágica figura de un noble llamado Lawrence Talbot, interpretado por Lon Chaney Jr, hijo del famoso actor del cine mudo, Lon Chaney, protagonista de El fantasma de la ópera y El jorobado de Notre Dame.
El hombre lobo, dirigida por George Waggner a partir de un guión original de Curt Siodmak, fue una de las famosas películas de monstruos de Universal en una época propensa a imaginar criaturas de pesadilla. El personaje de Talbot volvió a aparecer en películas del estudio como Frankenstein y el hombre lobo, La zíngara y los monstruos, La mansión de Drácula y Abbott y Costello contra los fantasmas.
La original, con el eslogan "Su escalofriante aullido es un canto a la muerte", se convirtió en un clásico instantáneo a pesar de durar sólo 70 minutos, muy poco para una película de monstruos. Fortaleció la fama de Lon Chaney Jr e incluía pequeños papeles de otros "monstruos" de Universal, como Claude Rains, de El hombre invisible, en el papel de sir John Talbot, y Bela Lugosi, de Drácula, en el papel del gitano que descubre la maldición que han echado a Lawrence.
Hace tiempo que el actor y productor Benicio Del Toro es un apasionado del género. La idea de rendir homenaje a estas películas nació hace años en su casa hablando con su representante y productor, Rick Yorn. Este último explica por qué le interesó el proyecto desde el principio: "De niños, las películas de monstruos nos afectaron mucho a mis hermanos y a mí. Desde que llegué a Hollywood, he querido hacer un remake de una de esas películas. Un día, hace años, en la casa de Benicio, vi el cartel de El hombre lobo. Era un primer plano de Lon Chaney Jr disfrazado de monstruo. Miré a Benicio, que en la época llevaba barba, y le pregunté: '¿Te gustaría hacer un remake de El hombre lobo?'".
Benicio Del Toro estaba dispuesto a rendir un homenaje al género que tanto le gustaba desde niño. Aun sabiendo que una película así requería horas de maquillaje para colocar las prótesis, no le importó. "Frankenstein, Drácula, la momia… Cuando era pequeño vi todas las películas de estos personajes", dice. "Uno de mis primeros recuerdos de un actor interpretando es Lon Chaney haciendo de hombre lobo. Queríamos rendir un homenaje a esta película y a la anterior, El lobo humano, con Henry Hull. Estábamos convencidos de que sería fantástico conseguirlo".
El actor no quería hacer un remake fotograma a fotograma, sino una versión dirigida a un público actual. En su opinión, la historia creada por los guionistas Andrew Kevin Walker y David Self "aporta algo nuevo, tiene giros inesperados, además de un toque moderno, sin dejar de honrar la historia original".
Benicio Del Toro y Rick Yorn hablaron con el productor Scott Stuber, que también estuvo de acuerdo en que había llegado el momento de hacer una versión moderna. "Hemos añadido ciertas cosas, pero queríamos ser fieles al original", explica el productor. "El hombre lobo es un símbolo de mucha fuerza porque todos llevamos un poco de él dentro. Todos sentimos rabia. Todos hemos ido demasiado lejos alguna vez, hemos hecho algo que no debíamos. Llevamos algo primitivo dentro y debemos aprender a controlarlo. Si no lo hacemos, estamos condenados".
El productor siempre supo que Benicio Del Toro era perfecto para el papel protagonista. Hablando del oscarizado actor, dice: "Benicio tiene una mirada muy intensa. Su poder de comunicación durante la transformación es crítico para la película. Nos esforzamos en que hubiera la menor separación posible entre el actor y el hombre lobo para que la bestia no estuviera a un lado y Benicio al otro. La interpretación es crucial para que el espectador pueda sentir algo por el personaje. Desde luego, los efectos especiales son asombrosos, pero ayudan a subrayar la interpretación, no son la base".
Sean Daniel se unió a los tres cineastas y aportó su experiencia en el relanzamiento de películas de monstruos: participó en el lanzamiento de las entregas de La momia, de Universal Pictures. Hablando de su participación, el productor dice: "Me sentí muy halagado de que me llamaran para unirme a un proyecto donde vuelve a la gran pantalla otro de los geniales monstruos de Universal que tanto me gustaban de niño".
Los productores empezaron a buscar un director que no sólo fuera capaz de llevar el guión a la gran pantalla, sino que pudiera realizar una película de terror donde debían unirse a la perfección los efectos visuales, digitales y con prótesis.
El director Joe Johnston se subió a bordo después de que Mark Romanek abandonara el proyecto durante la preproducción. Premiado con una estatuilla a los Mejores Efectos Visuales por En busca del arca perdida, como realizador tiene en su haber películas basadas en personajes, como Cielo de Octubre, y otras de acción como Parque Jurásico III y Océanos de fuego/Hidalgo.
Como en cualquier otro proyecto, Joe Johnston se interesó más por la historia que por el espectáculo. En el guión escrito por Andrew Kevin Walker y David Self, descubrió "además de la acción, de la sangre y del miedo, una historia de amor entre Lawrence Talbot y Gwen, la novia de su hermano muerto. Quería que esta relación fuera el elemento que uniera el relato, la pieza clave que permitiera al público entender el horror del que es presa Lawrence".
Como ex director artístico, estaba entusiasmado con los retos visuales de la historia: "Quería enseñar al espectador algo que no hubiera visto antes en el proceso de transformación de hombre a lobo", añade el director. "Todos hemos visto películas de licántropos, y las transformaciones siempre se basan en los mismos elementos: los huesos se alargan, la cara se cubre de pelo". "Pero las transformaciones en EL HOMBRE LOBO sólo pueden realizarse con la ayuda de efectos digitales", sigue diciendo. "Nuestro punto de partida no podía ser mejor, Benicio Del Toro; y nuestro punto de llegada no tiene comparación, el maquillaje de Rick Baker. La transformación no se realiza de forma lineal, vamos en muchas direcciones para llegar al resultado final".
Los cineastas sabían que para conseguir unas secuencias espectaculares, debían encontrar el equilibrio perfecto entre los efectos de maquillaje y los especiales. Era un reto más entre otros muchos y debía superarse durante la filmación y el montaje. Pero lo primero era encontrar a los actores que ayudarían a Benicio Del Toro a dar vida a la aterradora criatura.
Nobles, detectives y jóvenes victorianas: El reparto de El hombre lobo
Los cineastas siempre pensaron que era importante incluir algunos de los personajes de la película original. En la versión de 1941, el padre de Lawrence, interpretado por Claude Rains, tenía un papel muy reducido; sin embargo, los productores creían que la relación entre padre e hijo debía ocupar una parte importante de la versión de 2010. Además de Lawrence Talbot y de su padre John, incluyeron a Gwen Conliffe, de la que se enamora el protagonista, y a Maleva, jefa de los gitanos. Scott Stuber dice, hablando del reparto estelar: "Benicio, Anthony, Emily y Hugo forman un grupo que ha sabido aportar una enorme profundidad a la historia, además de dar vida a los elementos del espectáculo y del terror".
El joven Talbot no sólo vuelve a Blackmoor para saber lo que le ha pasado a su hermano, sino también para reanudar una relación con su padre, que le abandonó hace años. Cuando le muerde un hombre lobo, debe aceptar el hecho de que él también se convertirá en monstruo. Para dar más cuerpo a la historia original, había que aumentar el papel de sir John Talbot.
Para el papel del excéntrico padre de Lawrence, los cineastas escogieron a Anthony Hopkins. Ya que los dos hombres llevan años sin verse, el reencuentro es bastante tenso. Benicio Del Toro no tuvo problemas en interpretar esta parte del papel, aunque no estaba nada tranquilo con la idea de trabajar con el gran intérprete. "Al principio, estaba tan impresionado que no disfruté nada", recuerda, riendo. "Pero bastaba con verle para aprender. Era muy agradable que otro actor me hiciera sugerencias. Es un gran profesional; le bastan dos tomas para conseguir la escena perfecta. Fue genial trabajar con él". Anthony Hopkins explica la relación entre los dos hombres: "Hay mucha frialdad y un gran distanciamiento entre los dos. Lawrence apenas conoce a su padre, que le alejó siendo aún niño por haber sido testigo de un acontecimiento horrible: la muerte de su madre. Sir John le mandó a Estados Unidos. Cuando vuelve a Inglaterra, es un actor mundialmente famoso. Entonces se entera de que su hermano ha desaparecido". Hablando de lo que le atrajo del papel, Anthony Hopkins dice: "Psicológicamente, disfrutamos viendo el lado oscuro de la vida. Transformación, resurrección, salvación… Y esta historia lo tiene todo". Le interesaba ver cómo se desarrollaba la relación entre los dos hombres: "Sir John es frío como un témpano; no expresa la menor sensibilidad, no parece sentir la tragedia ni el dolor, y así se comporta con su hijo. Además, intenta manipularlo mediante comentarios desconsiderados que nunca son abiertamente crueles, pero que duelen".
Sir John tiene las uñas sucias, lleva ropa asquerosa, no se molesta en peinarse, y vive en una enorme casa destartalada y ruinosa. Se esfuerza en que su hijo Lawrence nunca tenga claro cuál es la relación con su padre. El realizador Joe Johnston disfrutó desarrollando la locura de sir John y la fricción entre los dos hombres. "Sir John está loco de atar, pero considera su locura la cosa más normal del mundo", explica el director. "No es la primera vez que Anthony hace un papel parecido, pero en EL HOMBRE LOBO, no se sabe que está loco hasta la mitad de la película. Hasta entonces, Anthony nos deja entrever la locura de sir John, pero vuelve rápidamente a cerrar la ventana. Mantiene en vilo al espectador". Anthony Hopkins alaba al realizador: "Joe sabe lo que quiere, es amable, agradable, todo el mundo puede hablar con él. Nos facilitó el camino a todos, y eso es muy importante considerando las dificultades a las que se enfrentaba. Llegó sin apenas tiempo para prepararse, se responsabilizó de una película enorme y todo fue sobre ruedas".
Para dar vida a la trágicamente enamorada Gwen Conliffe, interpretada en la versión de 1941 por la eterna Evelyn Ankers, los cineastas escogieron a Emily Blunt. Desde que su papel como la inteligente ayudante de Meryl Streep en El diablo se viste de Prada la catapultó a la fama, la crítica y el público no han dejado de aplaudirla.
Gwen es la novia de Ben, el hermano de Lawrence, y se desplaza a Londres para rogarle a su futuro cuñado que la ayude a encontrar a su prometido. Cuando descubren que ha muerto, Gwen empieza a enamorarse de Lawrence durante su estancia en Blackmoor. Hablando de la talentosa actriz, Joe Johnston dice: "Emily es capaz de contar una historia con su cara, no le hace falta hablar. Siempre que podíamos, abreviábamos el diálogo. Emily ha sabido contar la historia de Gwen a través de la emoción y no de la palabra". La actriz explica por qué decidió participar en la película: "Me sentí atraída por cómo estaba desarrollado el personaje y porque el guión me pareció muy emotivo. La película no sólo habla de violencia, también es una historia de amor muy humana. Eso es lo maravilloso de EL HOMBRE LOBO, es una historia de miedo, pero también de amor. Joe quería hacer una enorme película de monstruos al estilo clásico, y nunca abandonó su visión durante el rodaje". La actriz dice que comprende al monstruo y lo que Gwen siente por él. Y añade: "Creo que, en el fondo, todos deseamos perder el control, tener la posibilidad de cambiar y de entender nuestro lado oscuro. Hay algo muy básico en el ataque de un animal, pero me asusta mucho más la malicia que despliega el ser humano a la hora de hacer daño".
Gwen no tarda en darse cuenta de que Lawrence tiene un lado oscuro e indómito que nunca había visto en nadie. Sabe que ella también esconde en su interior el mismo peligro que emana de Lawrence. Emily Blunt ve a su personaje como un "faro de esperanza" debido a su fuerza. "Es un personaje que, a pesar de la adversidad, a pesar de estar atrapada en un torbellino caótico, aterrador y doloroso, siempre ve la posibilidad de un cambio para mejor. Está llena de esperanza".
El asesinato del hermano de Lawrence llama la atención del inspector Aberline, de Scotland Yard, encarnado por el aplaudido actor Hugo Weaving. Su personaje está basado en el famoso inspector Frederick George Aberline, al que apartaron de la investigación de los asesinatos cometidos por Jack el Destripador cuando se estimó que era un caso demasiado importante para el Departamento de Investigación del Distrito de Whitechapel. Scott Stuber explica por qué los productores se inclinaron por Hugo Weaving: "Es un actor muy intenso, totalmente creíble. Al fin y al cabo, eso es muy importante en una película de terror, porque el público debe creer que el mito es real. Cuanto más cerca esté de la realidad, más aterradora es la historia".
Después de leer el guión, el actor, que ha trabajado en películas fascinantes como Las aventuras de Priscilla, reina del desierto y la trilogía Matrix, tenía muchas ganas de hacer el papel: "No dudé ni un momento en aceptar el papel. Fue una decisión instintiva, pero me gustó mucho el guión y el personaje de Aberline me pareció fascinante". "Aberline existió de verdad, pero los guionistas y Joe le han cambiado un poco", sigue diciendo. "Es un hombre inteligente que lo ha pasado muy mal durante la investigación de los asesinatos del Destripador. Es listo, astuto e incluso puede ser encantador, pero es un escéptico y no tiene la menor duda de que el responsable de los crímenes de Blackmoor es un ser humano".
La policía empieza a sospechar de Lawrence, y Aberline se desplaza al pueblecito para investigar. Pero no tarda en darse cuenta de que los habitantes no le aceptan: "Llega a un pueblo donde todos hablan de hombres lobo y de demonios, donde todos cierran sus puertas y ventanas cuando hay luna llena. Pero viene de Londres y no puede con estas sandeces". Hasta que ve la transformación de Lawrence con sus propios ojos.
La bestia infernal anda suelta: Diseño del monstruo y prótesis
Los productores pidieron al diseñador de efectos y prótesis Rick Baker que se uniera al equipo. Con seis Oscar en su poder, se hizo famoso por el diseño y la transformación de David Naughton en Un hombre lobo americano en Londres, de John Landis. El diseñador quería mantenerse tan cerca como fuese posible del hombre lobo original y así rendir homenaje a la creación de Jack Pierce en los años 40. "Jack Pierce es un ídolo para mí", dice Baker. "Le admiro profundamente y quise ser fiel a lo que hizo, aunque con toques modernos. Sigue siendo el hombre lobo de Jack Pierce, pero con un poco de Rick Baker. Me pareció que debía ser más salvaje y tener un aspecto mucho más peligroso".
Para el productor Rick Yorn, era una condición sine qua non que la transformación de Benicio Del Toro recayera en uno de los mejores maquilladores actuales. "Siempre pensamos en Rick, es una leyenda", explica. "Basta con ir a su taller para ver todos los largometrajes en los que ha trabajado, es un auténtico museo. Lo que hizo en la película es realmente asombroso".
DAVE ELSEY, nominado a un Oscar y cocreador del aspecto del hombre lobo, recuerda cuando empezaron a trabajar en el terrible monstruo: "Las directrices que recibimos eran muy abiertas, podíamos hacer lo que quisiéramos. Estábamos en el taller de Rick y, según hablábamos, descubrimos que lo mejor era crear una nueva versión de lo que todos conocemos como el hombre lobo. Rick siempre está lleno de ideas y de entusiasmo. Es un sueño hecho realidad poder trabajar con un monstruo tan clásico".
Los productores y el director eran conscientes de que las secuencias más esperadas serían las de la transformación. EL HOMBRE LOBO da un salto hacia delante en este aspecto… con la ayuda de los efectos visuales, un departamento que Joe Johnston conoce bien. "El maquillaje se compone de varias piezas que se aplican una a una", explica el director. "No es una máscara, lo que permite a Benicio moverse y expresarse. No queríamos depender totalmente de la animación digital porque es fácil traspasar el umbral de la credibilidad o de las leyes de la física. Hemos intentado mantener la transformación dentro del realismo y nos hemos servido de los efectos digitales como una herramienta para aumentar lo que conseguimos con prótesis".
Rick Baker probó las prótesis él mismo antes de pedirle a Benicio Del Toro que se sentase en el sillón de maquillaje. Consiguió reducir el proceso a tres horas de duración. "No tiene nada que ver el punto de vista del maquillador con el del artista", dice el diseñador. "Tres horas pasan en un abrir y cerrar de ojos para nosotros, pero para la persona sentada en el sillón, se hacen eternas". Añade que conoce más a sus creaciones que la cara de los actores: "Llegan por la mañana, se sientan y casi inmediatamente empiezo a pegar trozos de goma en sus caras. Ya no veo al actor, sólo a la creación. Para mí, Benicio es el hombre lobo, casi no le he visto sin maquillaje".
Rick Baker creó una prótesis de gomaespuma y látex para cubrir la frente y la nariz del actor. Los bordes de la prótesis son muy finos y se adaptan a la piel. A esto se añadía una barbilla falsa, una dentadura afilada y pronunciada, una peluca de pelo natural y una barba pegada a su cara a base de folículos, consiguiendo así que Benicio Del Toro se convirtiera en el aterrador hombre lobo.
A pesar de las largas horas en la sala de maquillaje, Benicio Del Toro estaba entusiasmado. "De niño siempre quería tener dientes muy grandes", dice, riendo. "No importa el tiempo que uno pase en el sillón de maquillaje. Con Rick, todo cambia trocito a trocito. Cerraba los ojos durante cinco minutos, y cuando volvía a abrirlos algo había cambiado. Es fácil convertirse en hombre lobo con un equipo tan bueno".
Una vez aprobado el diseño de Rick Baker, su equipo empezó a fabricar el traje que completaría la transformación "lobuna" del actor. En principio, el hombre lobo iba a llevar ropa, pero cuatro décadas en la profesión han enseñado al diseñador que las cosas cambian a menudo durante la preproducción. "Decidimos hacer un traje completo en el que cada pelo se colocaba individualmente", dice Rick Baker. "Un poco como una peluca gigante. Pero no basta con un traje. Hacen falta al menos tres para el actor y otros tres para los especialistas que le doblan en las escenas peligrosas. Eso significa mucho pelo…"
Los trajes se realizaron con uno de los materiales favoritos de los maquilladores de efectos especiales, pelo de yak. Normalmente sirve para hacer barbas y bigotes. Rick Baker lo utilizó porque era el material que escogió Jack Pierce para realizar el traje de Lon Chaney Jr. El maquillador dice: "También usé lana tratada porque es mucho más suave que el pelo de yak, sobre todo para algunas partes de la cara de Benicio. Se adaptaba mejor a los contornos del rostro".
LOU ELSEY se encargó de la fabricación de los trajes. "Los efectos incluyen elementos muy diferentes y hace falta la participación de varios departamentos para crear el hombre lobo", dice. "El departamento de fabricación realizó las formas corporales para que nuestro hombre lobo tuviera músculos articulados. Además de los músculos, estaba el traje de pelo, hecho de spándex para que se pareciera a la piel. Algunos elementos del pecho y de los brazos debieron esculpirse y pintarse". Y añade, riendo: "Ahora mismo debe haber un montón de yaks calvos con todo el pelo que usamos".
El equipo encargado de los efectos sabía que el hombre lobo haría grandes destrozos durante el rodaje y, para aumentar su aspecto aterrador, el traje debía tener unas potentes garras. Lou Elsey sigue diciendo: "Trabajamos con Benicio para ayudarle lo máximo posible a la hora de crear el personaje. Por ejemplo, la forma en que maneja las garras con las manos hace que el personaje cobre vida".
Pero no bastó con cambiar la cara y el cuerpo de Benicio Del Toro para transformarle de hombre de la nobleza a monstruo infernal. El actor, a pesar de ser alto, debía serlo más, y Rick Baker diseñó extensiones para las extremidades inferiores basadas en miembros artificiales de última tecnología. Gracias a estas piernas falsas el actor parece aún más impresionante y aterrador. Fue posible usar las extensiones en escenas con movimientos lentos, pero se crearon unos pies especiales para las secuencias de acción en las que el lobo salta, brinca y corre.
En la película original, Lon Chaney Jr era perfectamente reconocible aun transformado en hombre lobo, y Rick Baker quería que este nuevo diseño también permitiera reconocer a Benicio Del Toro. Lou Elsey dice: "Incluso debajo de todo el maquillaje, las prótesis y el pelo, se ve a Benicio. Otros hombres lobo son más animalescos, pero este personaje posee un elemento muy humano. Además, Benicio tiene una mirada fantástica que le permite hacer mucho a pesar del maquillaje".
El actor se entregó totalmente a la transformación. Tanto, que el departamento de maquillaje tenía problemas con las piezas después de unas cuantas tomas en las que debía morder a la víctima y sacudirla de un lado a otro. A menudo le colgaba media barbilla cuando iba a hacerse un retoque.
Cada vez que el hombre lobo debía correr, el director de fotografía Shelly Johnson y el realizador Joe Johnston se vieron obligados a rodar de forma muy imaginativa. El realizador dice: "Queríamos enseñar sus patas de lobo, pero eso significaba que los especialistas debían correr de puntillas con los pies metidos en una especie de zapato de tacón. Para ayudarles a correr, saltar y atacar, hubo que colocar unos cables por encima de ellos y atarlos". Siempre que fue necesario, se reemplazaron las piernas de Benicio Del Toro por patas digitales. Joe Johnston sigue diciendo: "Usamos la animación digital para que el público viera cómo se agarran al suelo los dedos del pie del hombre lobo, cómo se prepara para saltar… Estos detalles ayudan a hacer creíble la transformación. Los mejores efectos son los que no se notan, los que no llaman la atención".
El supervisor de efectos digitales STEVE BEGG y su equipo se encargaron de ampliar, siempre que hacía falta, el trabajo de Rick Baker y su gente. Cuando el director quería que se desencajara una mandíbula o mutara una frente, Steve Begg llevaba los asombrosos efectos de Rick Baker a otro nivel. "Uno de los efectos más aparatosos de la película es la transformación a hombre lobo", dice el supervisor. "Al usar un sistema híbrido, efectos digitales, prótesis y maquillaje, creemos que el espectador no podrá darse cuenta de cómo se ha conseguido". "Actualmente, lo más fácil es depender totalmente de los efectos digitales", añade Steve Begg. "Pero me gusta mezclar el sistema tradicional con las últimas tecnologías".
De Londres a Castle Coombe: Diseño y decorados
Dado que el hombre lobo sólo alza la cabeza bien entrada la noche de luna llena, fueron necesarios varios rodajes nocturnos. Los cineastas supieron desde el principio que sería un rodaje duro para el equipo.
Una de las grandes diferencias entre la versión de 1941 y la de 2010 es la época en que transcurre la película. La primera estaba situada en Gales en los años 40, mientras que esta regresa a 1890, en plena era victoriana. Se escogió ese momento por varias razones. En primer lugar, Londres envuelto en la niebla y alumbrado por faroles de gas, y un pueblecito perdido y adormecido, crearían el ambiente ideal para una película de terror.
El director Joe Johnston sólo dio una consigna al equipo artístico: "Aseguraos de que todos hacemos la misma película". Dice: "El equipo era muy consciente de qué tipo de película se trataba y de las necesidades visuales. Estoy muy satisfecho con el aspecto final, frío, descarnado y desolado".
Rick Heinrichs, el oscarizado diseñador de producción de Sleepy Hollow, habla de los problemas a los que se enfrentó: "Rodar en Inglaterra fue una experiencia maravillosa, y todo un reto recuperar el aspecto y las sensaciones del Londres de la era victoriana. La ciudad ha cambiado mucho y, por desgracia, los bombardeos durante la II Guerra Mundial destruyeron muchos barrios del siglo XIX". El diseñador tuvo que buscar barrios muy específicos que sirvieran de base para que su equipo construyera los decorados. Asimismo, pudo contar con la ayuda del departamento de efectos digitales.
Pero el mayor reto fue encontrar el lugar perfecto para la casa de los Talbot. "Es una parte importante de la historia y debía encajar a la perfección", explica. "Queríamos que subrayara la narración. En las películas de terror, suele optarse por la clásica mansión estilo gótico, pero queríamos evitar la típica estructura aterradora".
Después de recorrer Inglaterra, el equipo encontró Chatsworth House, en el condado de Derbyshire, cuyos dueños son el duque y la duquesa de Devonshire. La mansión, también conocida como el "Palacio de la colina", fue construida en el siglo XVI.
Chatsworth House ofrecía fachadas múltiples para la casa que querían Joe Johnston y Rick Heinrichs. Por suerte, los duques permitieron que el departamento artístico modificara temporalmente el exterior para que los jardines aparecieran invadidos por la mala hierba y para dar un aspecto descuidado y desolador a la fachada principal.
El diseñador de producción explica por qué Joe Johnston quería una dualidad en toda la película: "Es la historia de un hombre que lucha contra dos lados de su naturaleza, el civilizado, condicionado por la sociedad, y el animal que vive en su interior. Pensamos que sería una buena idea representar visualmente esta contradicción en la casa familiar. Empezamos con una estructura clásica, de líneas limpias, pero añadimos hierbajos y maleza para que pareciera abandonada, simbolizando al animal que lleva dentro". Rick Heinrichs se encargó de diseñar un ambiente que reflejara el modo de vida de los Talbot o, como prefiere decir, "que mostrase al santo y al pecador".
El departamento de localizaciones tuvo que encontrar trece decorados exteriores para representar el mundo de EL HOMBRE LOBO. Además de los decorados naturales, Rick Heinrichs y su equipo tuvieron que diseñar y montar unos 90 decorados en muy poco tiempo.
La política del director y del diseñador de producción era rodar lo máximo posible para que el departamento de efectos visuales tuviera todo lo necesario para crear lo que no podían filmar… y disfrazar los objetos modernos con los que se encontraban en cada calle. El equipo artístico tuvo suerte al descubrir Castle Coombe, que haría las veces del pueblo de Blackmoor.
Esta pequeña ciudad medieval construida hace unos 900 años tiene un buen número de edificios antiguos. Este precioso enclave se convirtió en un pueblo espeluznante, poblado de personas supersticiosas encerradas en casas oscuras.
Una vez escogidos los decorados naturales, EMMA PILL, la directora de localizaciones, tuvo que convencer a los residentes para que les permitieran rodar. En colaboración con el departamento artístico, tuvo que decidir qué objetos modernos debían retirarse o, al menos, esconderse. Líneas eléctricas y telefónicas, antenas, alarmas, cerraduras actuales, cualquier cosa que recordase al siglo XXI debía desaparecer. Los buzones del Correo Real pertenecen a la Reina, por lo que no podían quitarse, pero el departamento artístico ideó un disfraz perfecto que podía apartarse cuando alguien necesitaba enviar una carta.
Cuando Lawrence Talbot ingresa por segunda vez en el manicomio, el hombre lobo pierde el control en Londres. No fue fácil encontrar un decorado lo bastante amplio para rodar las escenas del manicomio. Al final, los cineastas escogieron el Old Royal Naval College (Antiguo Real Instituto Naval) en Greenwich, diseñado por sir Christopher Wren y completado por tres famosos arquitectos: Nicholas Hawksmoor, sir John Vanbrugh y James "Ateneo" Stuart. Situado a orillas del Támesis, en Londres, se construyó originalmente como hospital para marineros y sus familias. Con el tiempo, se convirtió en una escuela para oficiales del mundo entero. "Fue todo un reto encontrar lugares intactos en Londres", recuerda el diseñador de producción, "y uno de ellos fue Greenwich. Ha servido de decorado para muchas películas, pero pudimos adaptarlo a nuestro gusto. Y con los efectos visuales, aún más. Sólo esa zona ofrecía los espacios necesarios para rodar las secuencias de acción que teníamos planeadas".
Dos unidades rodaron durante ocho noches en el barrio, que ofrecía un ambiente perfectamente controlable para los especialistas. El equipo de efectos digitales, encabezado por Steve Begg, también participó: "Trabajamos mucho con los paisajes, por ejemplo, las grandes vistas de Londres. No nos limitamos al hombre lobo, hemos creado ambientes y añadido detalles a muchos decorados". KAREN MURPHY, la productora de efectos digitales, añade: "Hay muchísimos fondos en la película. Esperamos que cuando se vea a un personaje andar por una calle, nadie se dé cuenta de lo mucho que hemos debido borrar para ser fieles a la época".
Un aullido solitario: El grito del lobo
Los efectos visuales, digitales, el maquillaje, los decorados y el plan de rodaje no fueron nada comparados al mayor reto de toda la producción. Aunque parezca mentira, el peor obstáculo al que se enfrentó el director Joe Johnston fue conseguir el desgarrador aullido del monstruo. El realizador explica por qué: "Cuando llegó el momento de encontrar el aullido, lo probamos todo, desde imitadores, pasando por el llanto de un niño, a sonidos artificiales. Todo esto fue procesado digitalmente, pero nada nos servía. No había forma de encontrarlo. Queríamos un sonido icónico, pero que nadie hubiera oído antes".
Por fin, uno de los diseñadores de sonido, HOWELL GIBBENS, tuvo una idea brillante. El realizador recuerda: "De pronto, nos miró y preguntó: ‘¿Cuál es el sonido vocal más puro y más controlado que existe? Un cantante de ópera’ Probamos con varios cantantes en Los Ángeles y encontramos la voz perfecta, un bajo".
Después de grabar una docena de aullidos, el equipo de sonido y el director estaban seguros de que habían encontrado lo que buscaban. "Sus aullidos recorren una amplia gama de emociones", explica Joe Johnston. "Desde la ira, pasando por el triunfo, hasta el desgarro. Reducimos la tonalidad un 40% para hacerlos realmente aterradores, convirtiéndolos en horrendos sonidos animales. Son escalofriantes". "Recuerdo cuando Joe nos mostró la escena con el primer aullido del hombre lobo", dice el productor Scott Stuber. "Es un ladrido desgarrador que produce escalofríos y despierta la compasión hacia el personaje, víctima de una maldición. Después de la transformación, es mi momento favorito".
Trajes victorianos: Los diseños de Milena Canonero
La diseñadora de vestuario Milena Canonero, premiada con tres Oscar, entre cuyos trabajos destacaremos el asombroso vestuario de María Antonieta, tiene mucha experiencia con las películas de época. Joe Johnston le pidió que el vestuario fuera muy "gótico", incluso con formas pronunciadamente angulares. La diseñadora usó colores oscuros e intensos que en nada se parecen a la moda ligera llena de encajes de finales del siglo XIX en Inglaterra.
Milena Canonero, siempre pendiente de cualquier detalle, quería hacer una clara distinción entre los personajes de la clase alta y baja en EL HOMBRE LOBO. El vestuario de los nobles tiene líneas muy definidas y elegantes, y está hecho de telas como la seda, el terciopelo, la piel, que muestran claramente el nivel social. Los personajes de clase trabajadora van muy arropados con lana, hilo y algodón. Los hombres de clase alta llevan sombreros de copa y bombines.
La mayoría de trajes de los actores principales fueron hechos a mano y, debido a la transformación y a las escenas de acción, de algunos se hicieron veinte ejemplares. Además, en algunos casos era necesario tener varios modelos del mismo traje, especialmente para las escenas con sangre y fuego. El equipo de vestuario vistió a los extras con trajes alquilados en Francia, Italia e Inglaterra.
Gwen Conliffe lleva luto en casi toda la película. Para que no siempre fuera de negro, el equipo buscó un terciopelo azul oscuro que pudiera mezclarse con el negro. Cuando Gwen olvida su dolor y se enamora de Lawrence, empieza a ponerse vestidos de color lila y violeta oscuro.
A pesar de que sir John Talbot es un aristócrata, apenas sale de su casa y no cuida mucho su aspecto. Inspirándose en una ilustración de Edward Gorey, la diseñadora creó su vestuario a partir de ropa cara muy gastada, de una elegancia pasada de moda. Este antiguo cazador conserva objetos bastante eclécticos de sus viajes a la India, entre los que se encuentran pieles que suele llevar encima de la bata.
Lawrence regresa a Inglaterra desde Estados Unidos como estrella de la obra "Hamlet", de Shakespeare. Por eso, Milena Canonero diseñó trajes menos rígidos que los llevados por la clase alta en esa época.
Para las escenas de transformación, el equipo de vestuario preparó los trajes de Benicio Del Toro para que se dieran de sí, y las costuras se abrieran y desgarraran según aumenta su musculatura. Usaron telas e hilos elásticos que dan la impresión de desgarrarse. Ya que muchos de sus trajes están hechos de tweed, el equipo encontró una perfecta imitación de la tela en nailon elástico. Pero la pieza de vestuario favorita del equipo es el bastón con cabeza de lobo, una réplica exacta del que usa Lon Chaney Jr en la versión de 1941.

"Historias de San Valentín" presenta las historias entrelazadas de un variado grupo de habitantes de Los Ángeles que se mueven entre el romance y los corazones rotos en un día de San Valentín. Tanto las parejas como quienes están solos experimentan lo bueno y lo malo de encontrar, mantener o poner fin a relaciones en el día del amor.
Una oficial del ejército en Iraq (Roberts) consigue permiso para pasar unos días en Los Ángeles. En el mismo avión de vuelta a casa coincide con un hombre gay (Cooper) cuyo amante es un jugador de fútbol. El dueño de una floristería (Kutcher) propone matrimonio a su novia (Alba), aunque se da cuenta de que está enamorado de una de sus mejores amigas (Garner), que a su vez descubre que su novio está casado. Una mujer jubilada y feliz (MacLaine), madre de la oficial, cuenta el gran secreto de su pasado a su marido. Una joven mujer (Hathaway) que trabaja para la agencia de talentos más grande de la ciudad, ha quedado con un trabajador de correos. Para una publicista desafortunada en el amor (Biel), el día de San Valentín es solo un día más.
"El día de San Valentín. Llega todos los años, tanto si te gusta como si no"
Si se está felizmente enamorado, el día de San Valentín es el día de los corazoncitos y las flores, del romanticismo y de los sentimientos. Pero si se pertenece al grupo de los no correspondidos, las cosas cambian.
El director Garry Marshall, que ha sabido capturar las muchas caras del amor en algunas de las mejores comedias románticas del cine, lo explica así: "Hay quien cree que el día de San Valentín es lo mejor mientras que otros tratan de evitarlo. Significa algo distinto para cada persona. El resto de las festividades no plantean tantos problemas". Y con su habitual cara de póquer añade: "En Navidad, decoras el árbol, recibes regalos, se cantan bonitas canciones, te vas a casa, y te metes en la cama. En Nochevieja bebes, te besas a las 12, cantas canciones sentimentales, te vas a casa y te metes en la cama. Es así de fácil. Todo el mundo lo entiende. El Día del Árbol…no es para morirse pero está ganando fuerza porque todo el mundo 'es más verde'. Pero el día de San Valentín es algo difuso. Es una festividad difícil de definir porque el amor es difícil de definir y por eso sirve para contar una buena historia. ¿Por qué no hacer una comedia romántica sobre el día en el que todos estamos concentrados en el romanticismo?. Eso es 'Historias de San Valentín'".
Visto a través de los ojos de un reparto multigeneracional de personajes, "Historias de San Valentín" entrelaza distintas relaciones, desde las primeras citas hasta los compromisos a largo plazo, desde el primer amor hasta los viejos rescoldos, y desde los solteros recalcitrantes hasta los amantes no correspondidos. Para contar estas historias interconectadas, la película reúne a uno de los mayores elencos de estrellas que se hayan visto nunca en una misma producción, entre los que destacan tres clásicos de Garry Marshall como son Julia Roberts, Anne Hathaway y Héctor Elizondo, así como Jessica Alba, Kathy Bates, Jessica Biel, Bradley Cooper, Eric Dane, Patrick Dempsey, Jamie Foxx, Jennifer Garner, Topher Grace, Ashton Kutcher, Queen Latifah, Taylor Lautner, George López, Shirley MacLaine, Emma Roberts y Taylor Swift. El productor Mike Karz señala: "Hemos tenido mucha suerte de contar con reparto tan extraordinario. Pero el haber podido trabajar con actores de este nivel en la película se lo debemos realmente a Garry Marshall y su fama y capacidad. Es un líder y un cómico brillante, y lo ha demostrado a lo largo de varias décadas ya. Es un tipo verdaderamente divertido que sabe cómo contar chistes. Pero, lo que es más importante, sabe cómo contar historias". "Para hacer cualquier película se necesita una conjunción planetaria", añade el productor Wayne Rice. "Sin duda, han sido muchos los planetas que se han alineado y nos han permitido contar con este plantel de grandes actores".
Tanto para Julia Roberts como para Anne Hathaway "Historias de San Valentín" es su tercer trabajo con Marshall, incluidos sus papeles estelares en "Pretty Woman" y "Princesa por sorpresa", respectivamente. Coinciden en que los actores están deseando trabajar con el famoso director por varios motivos. "He hecho muchas películas, pero no hay nada como trabajar en una película de Garry Marshall", explica Hathaway. "Es generoso, sensible y divertido, y un director en el que puedes confiar. Le apasiona el cine, se esfuerza en cada toma y trabaja contigo para lograr un buen producto". Roberts apunta: "Todo lo que quiere Garry es contar una buena historia y hacer reír a la gente, y es un maestro en eso".
La posibilidad de colaborar con el director también fue un gran atractivo para los actores que trabajaban con él por primera vez. "Garry Marshall es un artista y te ofrece la oportunidad de trabajar con alguien que puede hacerte mejorar y te puede enseñar, y las oportunidades como ésa no se dejan pasar", afirma Ashton Kutcher. Bradley Cooper añade: "Cuando me enteré de que Garry iba a estar al frente, me lancé de cabeza. Es la persona ideal para dirigir este tipo de películas". "Es el rey de la comedia romántica", afirma Jennifer Garner, "así que nadie lo dudó. Todos queríamos trabajar con él".
La cantante Taylor Swift, habitual de los primeros puestos en las listas de éxitos, debuta como actriz en "Historias de San Valentín" y comenta: "Es genial formar parte de un trabajo en el que participan tantas personas a las que admiro, pero mi favorito era Garry Marshall. Estaba muy emocionada por poder trabajar con él. Es encantador y divertido, y evidentemente, sabe cómo hacer una buena película. Y se tomó el tiempo y las molestias de incluir nuestro número de la suerte compartido - el 13 - en todas y cada una de mis escenas, y eso es algo increíble. No lo olvidaré nunca".
De hecho, cuando se les pregunta qué les atrajo del proyecto, todos los actores responden lo mismo: Garry Marshall. Sin embargo, antes de tener a ninguno de esos actores, lo que atrajo a Marshall de la película fue el guión original, escrito por Katherine Fugate. Lo recuerda así: "Mike Karz y Wayne Rice me dijeron que tenían una película que querían hacer conmigo. Me dijeron 'Es una historia de amor de las tuyas'. Leí el guión, me gustó y les dije 'Vale, de acuerdo'".
Fugate explica que creó la historias interconectadas del guión "para mostrar cómo se ve el amor desde distintos ángulos y en distintas generaciones, desde el primer amor de un chico de 10 años sin malicias hasta el matrimonio de ancianos que recuerda el amor que han compartido durante toda una vida pasando por los treintañeros que viven sus relaciones o la falta de éstas. El amor tiene muchas caras que van a más allá del romance, pero a fin de cuentas, el amor siempre nos devuelve a lo que es más importante en esta vida".
Los guionistas Abby Kohn y Marc Silverstein, que recientemente ya habían demostrado su talento para las comedias corales en "Qué les pasa a los hombres", contribuyeron a desarrollar la historia. "Cuando nos reunimos con Garry y los productores, todos estábamos interesados en que la película cubriera muchas perspectivas, especialmente a la hora de capturar lo que cada uno piensa sobre esta fiesta", afirma Silverstein.
Al incluir otro grupo generacional en una historia que ya era multigeneracional, Kohn y Silverstein también estaban reconociendo la importancia de contar con la perspectiva del amor romántico adolescente. "A esa edad, hay un montón de primeras veces en lo que al romanticismo y al amor se refiere", apunta Kohn, "pero no es algo en lo que se suele pensar en relación con el día de San Valentín. Queríamos asegurarnos de que la película tuviera algo que decir a casi todo el mundo". Marshall añade: "'Historias de San Valentín' trata distintos tipos de relaciones, y creo que todas funcionan porque todos los actores son muy buenos. Lo más importante era crear una buena química. Es imposible de definir, pero el público la nota cuando existe. Los grandes actores saben crearla… y sin duda, este reparto es de los grandes".
"Es un día en el que todo gira en torno al amor. En el que siempre hay una oportunidad para el romance…"
"Historias de San Valentín" comienza con una nota romántica entre Reed Bennett, interpretado por Ashton Kutcher, y su novia Morley, a la que da vida Jessica Alba. Morley se despierta cuando Reed trata de ponerle un anillo de diamantes y resulta que ella lo único que quiere es agarrar su Blackberry. "No sé si empedernido, pero sin duda es un romántico", afirma Ashton Kutcher, que interpreta el papel de Reed.
Reed es el dueño de Siena Bouquet, una floristería y confitería situada en el ojo del huracán del día dedicado al amor. Rice lo explica así: "No es casualidad que Reed trabaje en una floristería, que es un denominador común del día de San Valentín, el día de las flores y los dulces. Era el epicentro ideal para nuestra historia". "Un florista lo sabe todo", afirma Kutcher. "Sabe quién tiene una cita, quién está enfermo, quién está engañando a su pareja… Posee esa información privilegiada que le dan las notas y mensajes que se envían junto con las flores". Marshall afirma: "Los floristas realmente pueden meterse en la vida de las personas, por lo que cuentan con una especie de código de confidencialidad, como los médicos. Pero, en algunos casos, resulta difícil no violar ese código, es demasiado personal. Y eso forma parte del dilema en el que se mueve Reed".
Reed comienza su particular día de San Valentín concentrado en su propia vida amorosa y cuando Morley acepta su petición de matrimonio, está escantado. Alba describe su personaje como "mucho más realista y conservadora que Reed, por lo que supongo que es un buen ejemplo de cómo los polos opuestos se atraen. La petición de Reed le pilla totalmente desprevenida. Está absolutamente concentrada en su carrera, por lo que se muestra un tanto dubitativa a la hora de asumir ese compromiso, aunque haya aceptado".
De hecho, la respuesta de Morley es toda una sorpresa tanto para Reed como para sus amigos, empezando por Alphonso, que esperaba tener que consolar a Reed en lugar de felicitarle. George López es Alphonso, la mano derecha de Reed en el Siena Bouquet, además de la voz de la razón en su vida personal. "Alphonso está felizmente casado y más centrado", explica López, "y por eso Reed le pide consejo, aunque en realidad no necesita que Alphonso le dé las respuestas. Sabe lo que tiene que hacer. En la vida, a veces pedimos su opinión a los demás, pero si de verdad son buenos amigos, no te dicen exactamente lo que tienes que hacer. Se limitan a guiarte por el buen camino, en el que probablemente ya estabas".
La noticia del compromiso de Reed también es recibida con escepticismo por su mejor amiga, Julia Fitzpatrick, interpretada por Jennifer Garner. Pero Julia preferiría concentrarse en el maravilloso nuevo hombre que tiene en su vida. "Julia no ha tenido novio en mucho tiempo, y por fin está enamorada", afirma Garner. "Se despierta el día de San Valentín sintiéndose la persona más feliz del mundo, pero, a medida que avanza el día, su corazón pasa por varios altibajos. Esta película está dedicada al día del amor, que se encuentra y se pierde, que se tiene y que no se tiene".
Patrick Dempsey, que interpreta al nuevo amor de Julia, el doctor Harrison Copeland, comenta: "Creo que el día de San Valentín es realmente muy poco romántico porque se fuerza el romanticismo. Eso tiene que salir de forma natural. Existe tanta presión para hacer de él un día especial y pasárselo bien que es prácticamente imposible conseguirlo".
Uno de los alumnos de Julia es Edison, interpretado por Bryce Robinson. Este chico de 10 años está muy enamorado de una compañera de clase, así que mientras sus amigos intercambian tarjetas de San Valentín caseras, Edison piensa en cómo impresionar a la chica de sus sueños.
Edison vive con sus abuelos, Estelle y Edgar, interpretados por los veteranos Shirley MacLaine y Héctor Elizondo. A diferencia de su marido en la pantalla, MacLaine no había trabajado nunca con Garry Marshall, aunque se conocían desde hace años. "no se le entiende nada de lo que dice", bromea, "pero si le sigues mental y emocionalmente, sabes a dónde quiere llegar a parar". "Hace falta un proceso para descifrar lo que dice, pero no sé cómo, al final, todo funciona" añade Elizondo, un habitual en las películas de Garry Marshall, que ha aparecido en todos sus films hasta la fecha. "Tanto si estoy libre como si no, me persigue", dice entre risas. "Siempre tengo que trabajar con Héctor", se limita a confirmar Marshall.
Estelle y Edgar llevan juntos más de 50 años y han celebrado muchos días de San Valentín, pero éste en particular trae consigo algunas sorprendentes revelaciones que ponen a prueba su matrimonio. MacLaine señala: "Todas las historias de amor están llenas de promesas, traiciones y todo tipo de dramas humanos. Y la película describe todo eso. Es una comedia romántica muy divertida, pero creo que también habla del amor". "Encuentro la conexión intergeneracional de historias muy interesante", comenta Elizondo. "En cierto sentido, vemos las cosas de forma muy diferente, pero algunas son comunes a todas las edades".
La diferencia entre las generaciones es evidente cuando la cuidadora del adolescente Edison, Grace, les pide consejo amoroso a sus abuelos. Emma Roberts es Grace, que ha decidido llevar su romance con su novio, Alex (Carter Jenkins), al siguiente nivel. "Quiere tener el día de San Valentín perfecto con su novio, lo que incluye que los dos pierdan su virginidad", confiesa Roberts. "Intentan estar juntos durante todo el día, pero todo parece salirles mal. Alex hace todo lo que se le ocurre para ser muy dulce y romántico, pero todos sus esfuerzos son en vano. Sin embargo, al final dan sus frutos. Esto demuestra que el día de San Valentín puede causar todo tipo de problemas a la gente, pero creo todo el mundo debería divertirse. No tiene por qué ser sólo cuestión de parejas; puede ser un día para los familiares y amigos… se trata de estar con las personas a las que quieres".
Taylor Swift interpreta a Felicia, la compañera de instituto y amiga de Grace, con la que no escatima en consejos. "Si tuviera que dar un consejo a mis amigas sobre el día de San Valentín, sería que si están con alguien especial, lo aprovechen", comenta Swift. "Pero no hay que volverse loco, hay que verlo como un día como otro cualquiera".
Felicia tiene a ese alguien especial, su novio Willy, interpretado por Taylor Lautner. "Willy y Felicia están siendo entrevistados para un reportaje sobre el amor juvenil en el día de San Valentín, y Felicia le pide a Willy que haga gala de sus habilidades atléticas en la pista", comenta Lautner sobre la desafortunada carrera de obstáculos de Willy. "Fue muy divertido, pero mi parte favorita es cuando se cae de bruces".
A pesar de las objeciones de Marshall, Lautner hizo la acrobacia él mismo, tropezando con el último obstáculo y cayéndose de morros. "Fue muy valiente", recuerda Marshall. "Le propuse utilizar un doble y me dijo, 'No, yo puedo hacerlo'. Yo le respondí: 'Eres una estrella, si te caes y te haces daño me van a matar. Pero él insistió, así que le pedí que tuviera cuidado y le dije al coordinador de acrobacias: 'El chico va a hacerlo él… búscate otra cámara'. Le estábamos grabando con tres cámaras, y lo hizo estupendamente, sin dobles. Fue increíble".
Felicia y Willy están siendo entrevistados por un canal de televisión local de Los Ángeles, la KVLA, que quiere conocer la perspectiva del día de San Valentín de la gente de la calle.
La productora de la cadena, Susan, interpretada por Kathy Bates, le había encargado inicialmente la historia a su reportero deportivo Kelvin Johnson, a pesar de sus protestas. Jamie Foxx es Kelvin, y no le gusta ser separado temporalmente de la sección de deportes para encargarse de lo que considera una historia "noña". "A Kelvin no le gusta mucho San Valentín", confiesa Foxx. "Su jefa quiere que salga a la calle para encontrar historias románticas y felices, la tontería de siempre… Pero él quiere que se lo tomen más en serio como periodista deportivo. Está esperando que le llegue su gran entrevista".
El pelotazo que espera Kelvin es la gran historia deportiva del día: la del quarterback profesional promesa estrella Sean Jackson, cuya carrera está en entredicho desde que su equipo perdió en los playoffs. Jackson está interpretado por Eric Dane, quien lo explica así: "Si tienes 25 años y pierdes en los playoffs, la actitud es: 'Ya lo conseguiremos la próxima temporada'. Pero si tienes 35 y pierdes, todos quieren retirarte. Por eso Jackson está en el crepúsculo de su carrera, aunque creo que sigue siendo un buen deportista. La gran pregunta es si va a tirar la toalla o va a seguir jugando".
Jessica Biel es la publicista de Sean Jackson, Kara Monahan, que se ha pasado el día respondiendo preguntas sobre las intenciones de su cliente estrella, a la vez que está estresada también preparando su fiesta de "odio el día de San Valentín" de todos los años y que organiza para las personas que, como ella, están siempre solas en un día pensado para las parejas. "Kara tiene una relación muy especial con el día de San Valentín: lo odia", comenta Biel entre risas. "Lo que me gusta de Kara es que, por una parte, es muy profesional, pero también es muy apasionada y emotiva. Creo que el día de San Valentín puede volver un poco locas a las personas. Existe una gran presión: '¿Tienes una cita?' '¿Te ha enviado alguien dulces o flores?' '¿Tienes tu tarjeta?' Y si no es así, supongo que es malo. Creo que es una tontería porque estar solo y ser independiente es algo fantástico".
La guionista Katherine Fugate confiesa que la fiesta anti-San Valentín de Kara tiene algo de autobiográfico. "En realidad celebro una cena de "odio el día de San Valentín" todos los años porque no me gusta la idea de que la gente pase sola un día pensado para el amor y la compañía. Un año, dos personas se conocieron en ella y se enamoraron. Fue una forma positiva de recordar que, a pesar de todo, el amor sigue siendo maravilloso".
A pesar del día de San Valentín, el personaje que no tiene tiempo para el amor es la agente de Sean Jackson, Paula Thomas, una implacable mujer de negocios interpretada por Queen Latifah. "Paula es inteligente y segura", explica Latifah, "y me gusta que cuando atraviesa la entrada de la agencia la gente tiene un poco de miedo de ella. Está en lo más alto, y estoy segura de que eso no se consigue siendo agradable".
La recepcionista de la agencia es Liz Curran, interpretada por Anne Hathaway, que resulta que se pasa la vida al teléfono en el sentido literal de la palabra. "Por la noche trabaja en una línea erótica", confiesa la actriz. "Pero Liz tiene verdaderos problemas económicos, para ella es una forma de conseguir lo que quiere. No quiere que dure para siempre, pero tiene que hacerlo hasta que consiga algo mejor. Creo que Liz es una de esas mujeres que están abiertas a lo que les ofrezca la vida, incluso si es algo inusual".
Sin embargo, la fuente de ingresos alternativa de Liz le causa problemas con su nuevo novio, Jason, un agente en prácticas que trabaja en la sala de correo de una gran agencia de representación. Hathaway explica: "Cuando se ve por primera vez a Liz y Jason, han consumado su relación la víspera de San Valentín, pero Liz se marcha a toda prisa, lo que deja Jason un tanto desconcertado. Jason es un chico de Muncie, Indiana, y no le cabe en la cabeza que la chica de la que podría estar enamorándose se gane así la vida". Jason es Topher Grace, que afirma: "Jason es uno de esos tipos que viven a través de su agenda; tiene unas grandes expectativas para él y, por tanto, para su novia. Y por eso el trabajo extra de Liz le choca tanto. Lo especial de Jason y Liz en la película es que sólo llevan dos semanas de relación cuando llega el día de San Valentín, y eso es algo que me ha ocurrido personalmente. Es una celebración dedicada al amor y el compromiso, y eso hace que Jason se sienta confuso y no sepa qué hacer. Pero es suficientemente inteligente como para saber que no quiere fastidiarlo todo".
Aunque la mayoría de los personajes de la película viven en Los Ángeles, dos de ellos están en un avión, de camino a la ciudad. Julia Roberts es la capitán del ejército Kate Hazeltine, que disfruta de un breve permiso y va a volar durante 14 horas para acudir a una cita importante, aunque nunca dice con quién. "Una de las cosas que me gustan de Kate es que le rodea un pequeño misterio, aunque creo que su historia termina de forma muy dulce y auténtica".
Bradley Cooper es Holden, el compañero de asiento de Kate en el avión, que le presta su hombro para dormir y para escucharla también. "Bueno, si tienes que estar junto a alguien 14 horas, u os hacéis amigos o te pasas todo el viaje tratando de evitar el contacto visual", concluye Roberts.
"Historias de San Valentín" vuelve a reunir a Cooper y Roberts, que ya habían trabajado juntos en la obra de teatro "Three Days of Rain" en Broadway. "Hacíamos ocho funciones por semana, así que nos llegamos a conocer bastante bien", afirma Cooper. "Conocernos de antes supuso una ventaja para la película, ya que pasamos la mayoría del rato sentados el uno al lado del otro, sin mucho espacio. Pero nos lo pasamos estupendamente".
"Esto es Los Ángeles. Nadie confirma"
"Historias de San Valentín" se filmó íntegramente en Los Ángeles, con localizaciones entre las que se incluyen el centro de la ciudad, Malibú, Hollywood, Venice, Burbank, Beverly Hills y San Fernando Valley. Algunas escenas se rodaron también en los estudios de la Warner Bros. "Soy de Nueva York, pero llevo mucho tiempo aquí, así que ésta es mi particular carta de amor a Los Ángeles", confiesa Marshall. Para algunas escenas, el director escogió algunas de las estampas más reconocibles de la ciudad como fondo, incluido el majestuoso Disney Concert Hall y el colorido mercado de flores de Los Ángeles, ambos en el centro, el famoso Hollywood Boulevard con su cartel de Hollywood y los románticos canales de Venice.
Una importante escena entre Shirley MacLaine y Héctor Elizondo se rodó en el cementerio Hollywood Forever, lugar en el que descansan muchas leyendas de la pantalla. Sin embargo, este cementerio también es famoso porque en sus exteriores se proyectan clásicos del cine. La productora ejecutiva Diana Pokorny señala: "Aunque sea de noche, este cementerio no da miedo, para nada. En realidad es un lugar muy bonito y romántico y un sitio estupendo para ver películas antiguas en la oscuridad".
En "Historias de San Valentín", en la película que se está pasando se puede ver a una joven Estelle durante su apogeo en Hollywood como estrella prometedora. Los amantes del cine podrán reconocer que se trata de "Hot Spell", de 1958, protagonizada también por una joven Shirley MacLaine.
Una localización destacada resultará familiar para los aficionados a las películas de Garry Marshall. Se trata del Beverly Wilshire Hotel, que también se conoce como el "hotel de Pretty Woman" por su importancia en la famosa película. Para "Pretty Woman", el equipo de Marshall tuvo que colocar una parada de autobús delante del hotel para rodar una escena entre Julia Roberts y Richard Gere. Al volver al hotel dos décadas después para rodar "Historias de San Valentín", Marshall quería usar el mismo lugar, pero, "puesto que ahí no hay ninguna parada de autobús, la tuvimos que crear", recuerda. "No había ni banco, ni nada. Pero nos dijimos: si ya lo hicimos una vez, podemos volver a hacerlo". En una especie de homenaje a su película anterior, el director hizo que se volviera a colocar el banco justo en el mismo lugar para filmar una escena clave entre Anne Hathaway y Topher Grace.
Uno de los escenarios centrales del film es la floristería de Reed, Siena Bouquet. El diseñador de producción Albert Brenner y su equipo aprovecharon una fachada vacía de Burbank y la transformaron en esta floristería y confitería.
"Historias de San Valentín" ha sido una de las primeras "producciones verdes" de la historia del cine en un esfuerzo consciente por reducir su impacto medioambiental. Pokorny ha sido en gran medida la responsable de liderar esta iniciativa verde que llegó a involucrar al director y a todo el equipo. Integraba prácticamente todos los aspectos físicos de la producción, incluido el uso de decorados reutilizables, iluminación solar, vehículos híbridos o diésel limpios y platos, cubiertos y utensilios biodegradables. Además, todos los miembros del reparto y el equipo recibieron su propia botella de agua reutilizable de acero inoxidable, lo que les ahorraba los miles de botellas que se suelen utilizar en cualquier producción. "Todos los departamentos se mostraron muy proactivos y nos dieron sus propias ideas sobre lo que podrían hacer, y además también contamos con el respaldo decidido de la Warner Bros., y eso fue muy importante. Nos reunimos con Jon Romano (director de producciones sostenibles de Warner Bros.) Jon Romano para hablar de cómo podíamos hacer que toda la producción fuera más responsable en términos medioambientales", explica Pokorny. "No se trata de marcar la diferencia solo ahora, se trata de crear tecnologías y métodos que sigan mejorándose en la siguiente película, y en otra, y luego otra... Ha sido genial ver cómo todo el mundo se implicaba, porque uno se daba cuenta de las diferencias tangibles que podíamos marcar". Mike Karz añade: "Todo el mundo se lanzó de cabeza, y todos hemos descubierto que no es muy difícil 'ser verde'. Cada vez va a ser más fácil, y eso es algo esperanzador de cara al futuro". "El medio ambiente tiene muchos problemas, así que 'ser verde' me parece algo muy positivo. No supone un gran esfuerzo; si nosotros hemos podido hacerlo, cualquiera puede hacerlo", puntualiza Marshall.
"Puede ser confuso. Puede ser complicado. Pero, a fin de cuentas, todo es cuestión de amor"
En línea con el título de la película, "Historias de San Valentín" transcurre en un sólo día. Karz comenta que ese marco temporal añade una presión extra a lo ya inherente a la jornada. "Historias de San Valentín es sólo unas horas, y ambas partes de la ecuación tienen sus propias expectativas. Si tienes una cita, ¿es el restaurante adecuado? Si compras un regalo, ¿es suficientemente bonito o presiona mucho la relación? Si no compras un regalo, ¿qué quiere decir eso? Es una fiesta estupenda, pero que sin duda genera muchas expectativas, y eso es lo que exploramos en la película". Marshall concluye: "Esperamos que esta película inspire a quienes quieran darle una oportunidad a sus relaciones y quizás incluso enamorarse. Si estás enamorado, puede ser genial, es realmente agradable tener a alguien que te necesita. El día de San Valentín es un buen momento para darse una oportunidad. Pero, tanto si se tiene una relación como si no, el día de San Valentín puede ser muy estresante, por lo que conviene prepararse".